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    EL BLOG DE intheMOVE

    Códigos éticos

15 abril, 2014

Porque nuestro dinero lo vale… Inversión Socialmente Responsable

El próximo viernes 25 de abril tendrá lugar en Santiago de Compostela una jornada sobre inversión responsable, y desde intheMOVE no hemos querido dejar pasar esta oportunidad para acercar a todos vosotros qué es la inversión socialmente responsable y qué papel podemos jugar cada uno de nosotros a la hora de realizar una inversión.

La inversión socialmente responsable (ISR) es aquélla que incorpora consideraciones éticas, sociales o medioambientales a las financieras en la toma de decisiones de inversión, tanto por la empresa como por los agentes inversores externos. Esta filosofía de inversión permite a los ahorradores ser congruentes con su modo de pensar, ya que indirectamente es responsable de los impactos (positivos o negativos) que ese dinero pueda generar en la sociedad. Para el Social Investment Forum, organización estadounidense cuyo objetivo es promover el concepto, práctica y desarrollo de la ISR, la inversión socialmente responsable consiste en la integración de los valores personales y de las preocupaciones sociales en las decisiones de inversión. 

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Así, el compromiso del inversor socialmente responsable puede consistir en la simple exclusión o inclusión de determinadas empresas a la hora de escoger sus inversiones, como hacen la mayor parte de los fondos de inversión y fondos de pensiones socialmente responsables, o suponer una implicación más directa, con mecanismos de presión accionarial o vehículos de inversión que primen el desarrollo social y sostenible de determinadas comunidades, participando con capital o con crédito en proyectos, empresas o bancos que apoyan dichas comunidades.

Los principales instrumentos para realizar una inversión socialmente responsable son:

  1. Los fondos de inversión y de pensiones socialmente responsables, que tienen como objetivo dirigir el ahorro hacia las empresas u organizaciones que, de acuerdo con unas ideas, cumplan con los criterios valorativos y/o negativos en él reflejados. No se debe confundir los fondos socialmente responsables con los fondos solidarios, éstos destinan  un porcentaje de la comisión de gestión a determinadas entidades benéficas o no gubernamentales, pero sin embargo no cumplen determinados criterios a la hora de seleccionar sus inversiones.
  2. Los fondos rotatorios que conceden préstamos directos a personas o grupos, normalmente excluidos del acceso al crédito. Los resultados obtenidos con éstos préstamos se reutilizan en nuevos proyectos, con un importante efecto multiplicador sobre el desarrollo.
  3. Los fondos de garantía sirven de apoyo para la obtención de crédito por parte de colectivos excluidos.
  4. Microcréditos, créditos de reducida cuantía destinados al establecimiento o crecimiento de microempresas.

Dentro de los productos ISR también se incluye también el modelo de banca ética. Por banca ética se entiende aquellas entidades financieras que gestionan el dinero que reciben de sus clientes destinándolo a inversiones y proyectos siguiendo criterios ambientales, sociales, éticos y de buen gobierno, buscando una rentabilidad tanto financiera como social. El primer caso de banca ética surgió en 1976, el Grameen Bank de Bangladesh. Fundado por el profesor universitario de economía Muhammad Yunus tras quedar impactado por la terrible hambruna que golpeó la India en 1974, esta entidad es actualmente el quinto banco del país, con más de 10.000 empleados, con un volumen de actividad de 1.500 millones de dólares y con una tasa de mora de sólo el 2%. La filosofía del Grameen Bank se basa en la financiación de actividades mediante microcréditos.

Los productos financieros socialmente responsables se adquieren igual que cualquier otro producto financiero. Por tanto, a la hora de invertir nuestros ahorros en este tipo de productos solamente tendremos que especificar que queremos conocer en qué se invierte e identificar si lo hace en proyectos socialmente responsables. Fácil, ¿no?. ¿Nos animamos a invertir así nuestros ahorros? Porque nuestro dinero lo vale… inversión socialmente responsable.

12 febrero, 2014

Los Derechos Humanos han llegado a la empresa para quedarse

Cuando hablamos de los derechos de las personas trabajadoras en las empresas, parece que estamos tratando temas vinculados a empresas ubicadas en países en vías de desarrollo o a grandes organizaciones que trabajan con estas empresas, deslocalizando parte de su producción. En estos casos el respeto a los Derechos Humanos es uno de los asuntos más críticos que han tenido que gestionar para evitar violaciones de los derechos básicos de las personas trabajadoras.

Estos problemas, que parece que no afectan directamente al tejido empresarial español, se deben ahora asumir de forma eficiente tras el apoyo unánime en junio de 2011 del Consejo de Derechos Humanos de la ONU a los Principios Rectores (Marco Proteger, Respetar y Remediar), que determina los deberes y responsabilidades de cada una de Estados y empresas en el respeto y la protección de los Derechos Humanos.

Derechos Humanos y Empresas

Derechos Humanos y Empresas

Para dar respuesta a las nuevas exigencias internacionales en materia de respeto a los Derechos Humanos, el Gobierno de España está a desarrollar el Plan Nacional de Empresas y Derechos Humanos, que tiene como principal objetivo convertirse en el punto de partida para la sensibilización y promoción de los Derechos Humanos en las empresas españolas. Todas las medidas recogidas en el Plan tienen carácter voluntario para las empresas. El Plan presenta incentivos para las empresas con políticas adecuadas en Derechos Humanos.

Todas las empresas españolas con independencia de su tamaño, sector, ubicación (interior o exterior), titularidad y estructura se ven afectadas por el alcance de este Plan.

Los aspectos más relevantes que señala este documento son que, para que se considere que una empresa realiza unas políticas adecuadas en materia de Derechos Humanos deberá disponer, al menos, de:

  1. Compromiso público de asumir su responsabilidad de respetar los Derechos Humanos.
  2. Proceso de debida diligencia sustentado en el diálogo con los grupos de interés tal y como se define en los Principios Rectores.
  3. Disponer de procesos que permitan reparar todas las consecuencias negativas sobre los derechos humanos y el medio ambiente.

El Plan Nacional de Empresas y Derechos Humanos está fundamentado, principalmente, en los Principios Rectores sobre Empresas y Derechos Humanos respaldados por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU en su resolución 17/4 (A/HRC/17/31).

 

15 enero, 2014

Buen Gobierno en Administraciones Públicas

Ley 9/2013, de transparencia, acceso a la información pública y buen gobierno

Ley 9/2013, de transparencia, acceso a la información pública y buen gobierno

En los últimos días del 2013 nos encontramos con la publicación de la Ley 19/2013, de 9 de diciembre, de transparencia, acceso a la información pública y buen gobierno, una ley que, como ella misma promulga en su Preámbulo, tiene la triple vertiente de incrementar y reforzar la transparencia en la actividad pública, reconocer y garantizar el acceso a la información y establecer obligaciones de buen gobierno que deben cumplir los responsables públicos. El espíritu de esta ley se basa en exigir a los cargos públicos unos comportamientos éticos y responsables y, en su Título II, establece un régimen sancionador que les será aplicado en caso de incumplir con las responsabilidades a la que están sujetos.

La formulación de esta ley responde a las inquietudes que en los últimos años han expresado los ciudadanos, reclamando el derecho a un información veraz y fiable, fácilmente accesible y verificable. El Gobierno ha querido así integrar en sus acciones la demanda de su principal grupo de interés, los ciudadanos ante los que debe rendir cuentas.

¿Es esta ley suficiente?¿Tendrá un alcance verdaderamente significativo?¿Dará respuesta a la demanda real de transparencia y buen gobierno? Son preguntas que aún está por contestar… Lo que sí es cierto es que llega a nuestro país con un poco de retraso en relación a otros países europeos y, por supuesto, en relación al sector privado. Ya en el año 1992 el informe Cadbury recogía la necesidad de aplicar en las organizaciones herramientas de buen gobierno entendidas como “procedimientos y procesos que controlan y dirigen una organización”. Herramientas como sistemas de toma de decisiones, sistemas de incentivos y contratos, régimen de incompatibilidades…

Estos aspectos de transparencia y buen gobierno están íntimamente ligados con la ética, por tanto son muy difíciles de valorar en tanto en cuanto a que es algo propio de cada persona. Estos aspectos deben ser asumidos por las organizaciones no para mejorar su imagen, ni porque es una demanda de reciente interés social, ni debe reducirse a elaboración de códigos y normas de conducta… deben ser integrados en la gestión de las organizaciones porque ayuda a ser mejores y a hacer las cosas mejor.

Las organizaciones que operan con estos principios deben comunicarlos, tanto a nivel interno como a nivel externo, porque ayudará a conseguir un mayor compromiso por parte de los empleados con el proyecto de la organización y, además, facilitará la integración entre ésta y la sociedad, al ser reconocidos sus valores y su forma de desarrollar su labor.

Por último, indicar que resulta recomendable utilizar estándares de gestión ética y la acreditación a través de diversos organismos permitirá alcanzar los niveles óptimos de transparencia, independencia e integridad deseables en todas gestión económica. Entre los estándares más reconocidos se encuentran:

  • Norma SA 8000: es la primera norma que sirve para establecer un sistema de certificación y auditoría que permite evaluar el cumplimiento de unas condiciones mínimas de relaciones laborales entre el empresario y el trabajador. Para ello se apoya en los Convenios de la Organización Internacional del Trabajo, en la Carta de Derechos del Niño y en la Declaración Universal de Derechos Humanos de la ONU.
  • SGE 21, Sistema de Gestión Ética y Socialmente Responsable: promovido por Foretica, es la primera norma europea que establece los requisitos que debe cumplir una organización para integrar en su estrategia y gestión la Responsabilidad Social.

Fotografía: umjanedoan

 

 

 

 

 

26 junio, 2013

Cada vez más gente quiere prácticas responsables en las empresas textiles

Responsabilidad Social y Empresas Textiles

Responsabilidad Social y Empresas Textiles

Una reciente encuesta promovida por el canal de televisión canadiense CTV muestra como más del 70% de la población estaría dispuesta a pagar un poco más para adquirir productos textiles de empresas con trabajadores con sueldos y condiciones laborales dignas, aunque todavía hay muchos que se decantan por las opciones más baratas.

Esta investigación incluye las opiniones de más de 18.500 clientes en 16 países diferentes y más de las tres cuartas partes afirman que les resultaría de su interés pagar un extra por una prenda que le garantice que los trabajadores son bien tratados y bien pagados. Además el 38% afirman que en alguna ocasión boicotearon marcas que no ejercían prácticas éticas con sus trabajadores.

Después del accidente ocurrido en la Rana Plaza de Bangladesh en el mes de mayo, en donde más de 1.000 trabajadores de empresas textiles fallecieron, han surgido iniciativas en todo el mundo para promover condiciones de seguridad y salud en los puestos de trabajo en este país. Entre ellas destaca el acuerdo promovido por la Campaña Ropa Limpia, en una alianza con los principales sindicatos mundiales (IndustriALL Global Union y UNI Global Union) y la organización Worker Rights Consortium, para instaurar el Programa para la mejora de la seguridad en fábricas en Bangladesh. Este acuerdo incluye inspecciones de seguridad independientes con informes públicos, otorga más poder a los trabajadores creando comités de seguridad y salud, obliga a las marcas a financiar costes de las mejoras necesarias en las fábricas peligrosas y a afrontar adecuadamente la seguridad contra incendios y los problemas estructurales.

El impulso de prácticas de responsabilidad social en empresas de este sector, tanto grandes compañías como pymes, les ayuda a realizar un mejor control de riesgos, sirviendo además por posicionarse en un mercado en donde estas actuaciones están comenzando a ser asumidas por todos sus competidores.

Si eres una empresa del sector textil…

… desde intheMOVE te ayudamos a analizar la gestión estratégica de tu empresa y aportaremos soluciones que mejoren tu situación en el mercado y aumenten tu rentabilidad económica.