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    EL BLOG DE intheMOVE

    Igualdad

8 marzo, 2017

Reflexiones en torno al feminismo un 8 de marzo cualquiera

La violencia ejercida contra niñas y mujeres, así como las desigualdades tanto institucionales como estructurales existentes a nivel mundial, hacen del género femenino el colectivo discriminado más amplio de la humanidad. Aproximadamente el 50% de las personas sufren de discriminación por el mero hecho de ser mujeres.

La ONU estima que 1 de cada 3 mujeres sufrirá violencia a lo largo de su vida. A pesar de que en la educación primaria existe casi la paridad en número de niñas y niños en todo el mundo en cuanto a la formación, la brecha va en aumento a medida que subimos en niveles tanto de estudios como salariales y de responsabilidad. La brecha de género es una realidad en todos los países del mundo, y los medios de comunicación no hacen si no repetir los estereotipos que perpetúan estas realidades.

El Día Internacional de la Mujer es un día mundial para recordar los logros sociales, económicos, culturales y políticos de la mujer gracias a las feministas que han luchado por ellos; y, por otro lado, revindicar la desigualdad que aún sigue existiendo en pleno S.XXI a nivel mundial. La Comisión Europea nos alerta de que los avances hacia la igualdad de género en la UE son demasiado lentos, evaluando que, al ritmo actual, costará unos 70 años lograr la igualdad salarial entre hombres y mujeres, y en España esta estimación asciende a 169 años. ¡169 años!

No obstante, y a pesar de que los datos son claros y hablan por sí solos, este mismo sistema que oprime y segrega a la mujer, también ciega a la gran mayoría de personas (sin importar género, etnia, origen o clase) en el entendimiento de que el mundo en el que vivimos ha sido creado por y para hombres (en concreto hombres blancos heterosexuales con poder y dinero) y que nosotras ni participamos en ese diseño, ni se esperaba que formáramos parte de él. Llegamos a la fuerza, porque rara vez el grupo dominante está dispuesto a compartiFeministasr sus privilegios, y menos aún, renunciar a ellos. Para que las mujeres podamos estar en la situación en la que nos encontramos a día de hoy, el feminismo ha tenido que pelear por todos y cada uno de los derechos que a día de hoy nos acercan a la figura masculina. Según la RAE, el feminismo se define como la: “Ideología que defiende que las mujeres deben tener los mismos derechos que los hombres.”

El feminismo en estos días gana tantas adeptas como detractores. Es cierto que cada vez más hombres comparten e incluso se manifiestan abiertamente feministas, pero lo cierto es que existe una creciente y peligrosa hornada de misoginia que contraataca vehementemente. Esta nueva ola de misoginia pretende desacreditar al feminismo y a las feministas bajo la premisa de que la igualdad ya está conseguida, y el feminismo sólo pretende una absurda lucha de géneros por el que la mujer quiere imponerse al hombre, estar por encima, tener más derechos. Esto es, que el feminismo es el equivalente al machismo. ¿Cómo no va a existir desigualdad si el movimiento que lucha por la igualdad se compara con el que la genera la desigualdad?

Hace una semana las redes sociales se incendiaban con las declaraciones de un Eurodiputado Polaco que afirmó que “las mujeres deben ganar menos porque son menos inteligentes”. El problema no es que este señor haya dicho esta barbaridad, el problema es que este señor ha verbalizado lo que otros muchos, y algunas otras, piensan. El peligro de la falsa percepción de igualdad, y la falta de entendimiento de la perspectiva de género, es precisamente este discurso: “Si las mujeres ya tenéis los mismos derechos, tenéis el mismo nivel de estudios y no llegáis a directivas ni presidentas ni puestos de responsabilidad o estáis más en paro que los hombres, es porque no sois capaces, porque no queréis sacrificar vuestros privilegios de princesas mantenidas, porque no sois los suficientemente buenas, porque sois menos inteligentes…etc.”. Disertación muchas veces enunciada, o insinuada, por mujeres que se encuentran en una buena posición y consideran que es gracias a su trayectoria y mérito, sin tener en cuenta sus circunstancias que forman parte de que hayan llegado a esa buena posición, considerando que si las demás no lo hacen, bien es porque no quieren sacrificarse, bien porque no pueden por incapacidad.

Desde intheMOVE queremos, esperamos y aspiramos a contribuir con nuestro granito de arena para acabar con esta ceguera colectiva, con esta falsa percepción de igualdad, con esta confusión de términos. Si no eres machista, lo único que puede ser es feminista, así que profundiza en su significado, en la comprensión del macrocontexto y ayúdanos a acabar con esta injusta discriminación del 50% de la población mundial, comprendiendo que el único radicalismo de este movimiento es, en palabras de Ángela Davis: “[el feminismo es] la idea radical que sostiene que las mujeres somos personas”.

 

25 junio, 2016

RSEncuentro GIRLS

ORANGE DAY

La campaña ÚNETE para poner fin a la violencia contra las mujeres del Secretario General de las Naciones Unidas, administrada por ONU Mujeres, ha proclamado el día 25 de cada mes como “Día Naranja”: un día para actuar a favor de generar conciencia y prevenir la violencia contra mujeres y niñas.

Desde intheMOVE llevamos dos años realizando una entrevista todos los meses a mujeres con una gran trayectoria profesional. Hasta ahora, cada mes entrevistábamos a una mujer de un ámbito profesional diverso y relacionado con los objetivos de la ONU Mujeres y la conmemoración del 20 aniversario de la Conferencia Mundial sobre la Mujer en Beijing, analizando las 12 esferas de especial preocupación. Sin embargo, este año hemos decidido centrarnos en temas emergentes, sobre los que no se habla tanto y en los que las mujeres no sólo desempeñan un importante rol, sino que existen toda una serie de condicionantes relacionados con el género que hacen que sus vivencias en estos temas se vean directamente influenciada por el hecho de ser mujeres.

Hoy nos hemos decidido a hablar con las chicas que han hecho posible que el III RSEncuentro fuera el evento del año. Estas tres mujeres no tienen nada que ver a priori, sin embargo, de manera voluntaria, decidieron volcarse durante 3 días y 3 noches para que nada fallase en el III RSEncuentro. Os presentamos a Mercè Torras, Cristina Rivas y Andrea Ares.

¡Hola Chicas! ¿Podrías hablarnos un poco de vuestra formación y trayectoria profesional?

MERCÈ-TORRAS

MERCÈ: soy licenciada en Ciencias Económicas y Máster en Sostenibilidad y Responsabilidad Social Corporativa. Gran parte de mi vida profesional se ha desarrollado en el sector bancario hasta que en 2014 decidí reorientarla hacia mi pasión que es la Responsabilidad Social. Actualmente colaboro con la UNED en la realización y dinaminación de cursos MOOC sobre RSE e Inversiones de Impacto; y también como analista de memorias de RSC y como docente, en el Observatorio de la RSC. Recientemente he iniciado mi propio proyecto, RSE VALOR I GESTIÓ, centrado en la formación y consultoría en RSC, Inversiones de Impacto y Medición de Impacto Social. Actualmente también estoy realizando un estudio para una entidad municipal sobre la creación de indicadores de impacto social que favorezcan el establecimiento de alianzas entre sector empresarial convencional y la empresa social.

CRISTINA-RIVAS

CRISTINA: compagino mis estudios en derecho con mi trabajo en hostelería, protocolo, voluntariado y danza. Son las cinco palabras clave que definen mi formación y trayectoria profesional y me emplazan al punto en el que me encuentro a día de hoy.  Nací y crecí en Cadrelo, en Santomé, una aldea marinense, en Marín recibí la formación básica y secundaria. Mi familia tiene un pequeño negocio familiar y desde bien pequeña he tenido que combinar estudios y trabajo, algo que se ha ido filtrando como valor en todas las etapas de mi vida, hasta la actualidad. Siempre he sentido magnetismo hacia la danza y el voluntariado, y seguí formándome en ambas disciplinas durante mi primera etapa universitaria. Importantísimas han sido las acciones de voluntariado, ya que una vez en la universidad, y trabajando en el SEPIU me animaron a solicitar una de las becas formativas en Sostenibilidad, Participación e Integración Universitaria del, por entonces, Vicerrectorado de Calidad y Planificación Estratégica. Así fue como entré a formar parte de la pequeña familia de la Oficina de Desarrollo Sostenible de la USC y desde entonces he trabajado en diversos proyectos de acción universitaria, cultural, social y medioambiental. Finalmente coopero discreta, pero activamente en Calidade do Ceo Nocturno, una asociación dedicada a la divulgación en materia de Contaminación Lumínica. A punto de finalizar mis estudios de Derecho, trato de compaginar todas estas facetas, con mi trabajo en protocolo, así que siempre digo que de profesión “malabarista”.

ANDREA-ARES

ANDREA: tengo formación en Administración y Finanzas y una amplia experiencia en Relaciones Públicas, Área Comercial, team management y problem solving. Mi último desarrollo profesional ha sido formando parte de un equipo de compras para la marca Oysho del Grupo Inditex.

¿Qué fue lo que os llevó a colaborar con el III RSEncuentro?

MERCÈ: sigo al RSEncuentro desde que se organizó la I edición. Cuando intheMOVE lanzó la encuesta para codiseñar III RSEncuentro me pareció una idea fantástica, no es muy habitual poder escoger y definir un evento según tus propias preferencias. De modo que respondí la encuesta y entonces vi la opción de colaborar en la organización y pensé: ¿co-organizar, colaborar, compartir, co-participar en un evento hecho en respuesta de los intereses de los asistentes, sobre un tema que me apasiona y en una ciudad que adoro? ¡No podía dejar escapar esta oportunidad!

CRISTINA: Mi interés por la RSE comienza hace unos años, en 2007, a raíz de la lectura de una entrevista a uno de esos líderes naturales, que no se erigen como gurús si no que sudan actitud de cambio e irradian luz. Me impresionó su mensaje y empecé a investigar por mi cuenta, al principio en temas de innovación y transformación social. Poco después tuve mi primer contacto formativo, unos seminarios organizados por el Instituto de Derecho Industrial de la USC junto con la FEBE, sobre autorregulación publicitaria y compromiso de responsabilidad social. Ese fue el punto de partida y ahora me declaro, en palabras de Carmen Martí, “frikilover de la RSE” confesa.

Entre tanto mi formación en materia de sostenibilidad ambiental en la Universidad de Santiago de Compostela me estar bajo las directrices de Noelia López  y Dora Blanco en  la Beca de colaboración SPIU, en lo que por entonces todavía era el Plan de Desarrollo Sostenible de la USC, y desde entonces nos han unido diversos proyectos y una amistad.  Cuando surgió la posibilidad de echar una mano a Noelia y Pilar de intheMOVE, no lo dudé, porque como ellas dicen “cuando soplan vientos de cambio” es necesario que construyamos molinos junt@s. Son pura luz. La posibilidad de participar en el RSEncuentro Santiago de Compostela ha sido un regalo, solo hay que echar un vistazo a su programa, su concepción y diseño son inspiradores y su ejecución fue impecable.

ANDREA: recientemente me he interesado en la RSE, que me brinda la oportunidad de participar en proyectos en donde puedo desarrollar todas mis habilidades profesionales a la vez que contribuyo con cada movimiento a crear un mundo mejor.

Es entonces cuando me surge la posibilidad de colaborar en este gran proyecto de la mano de grandes profesionales, por lo que no he podido resistirme. Como ya daba por hecho, el evento no ha defraudado. Aún ha sido mayor la satisfacción de tener la oportunidad de formar parte de este evento único.

El III RSEncuentro teníamos muy en consideración el tema de género, primero porque lo consideramos un básico para ser responsables, segundo porque nuestras precursoras nos habían dejado el listón bien alto. ¿Cuál es vuestra visión al respecto? ¿Qué destacaríais?

MERCÈ: desde mi punto de vista las consideraciones de género estuvieron muy bien tratadas puesto que las dinámicas, talleres, … abordaron temas o proyectos referidos a las personas en su conjunto, sin distinción ni especificaciones de género, elemento que considero indispensable para conseguir la igualdad efectiva. Es indiscutible que todavía queda mucho por conseguir en temas de género y el tratar de “personas” y no de mujeres/hombres es un gran paso para la igualdad. Sin duda lo que destacaría es la elevada presencia de mujeres en el evento y la labor que estamos haciendo en el campo de la RSE.

Felicitaros por la Ruta en Femenino, fue realmente interesante. Dar visibilidad a la historia pasada y presente de las mujeres nos empodera y nos sirve de ejemplo para continuar avanzando en la lucha por el reconocimiento y la igualdad.

CRISTINA: sin duda es un tema capital, partimos de ese convencimiento, de la necesidad de la construcción de entornos profesionales igualitarios en materia de diversidad de género. Es importante que generemos esa consciencia crítica hacia la vulneración de derechos, a nivel empresarial, laboral, legal, social… Ahora tengo la sensación de que, dentro de la RSE, el tema de la gestión de la diversidad género, está muy descuidada, pese a que mediáticamente se nos lanza un mensaje “cómodo” bien distinto.

Me sorprendió la actitud positiva y natural de Francisco Conde, Conselleiro de economía de la XUNTA, en temas de impulso y colaboración en RSE. Dando un paso más y dado que entiendo que la incidencia política es esencial en materia de género, me gustaría que los poderes públicos se lo tomasen en serio de una vez, sin caer en la trampa de leyes y porcentajes que no se cumplen, o de listas de paridad o cremallera bastante quiméricas. Es un ejercicio de salud democrática ser críticos y reflexivos, y ese ejercicio debe empezar en una misma, en cada empresario o directivo, y en cada representante de los poderes públicos. Solo a partir de la reflexión individual y el compromiso personal podemos empezar a gestionar la diversidad de género, y al respecto, individuo y Estado deben operar de forma concertada.

intheMOVE se ha esforzado en crear para este III RSEncuentro espacios para el diálogo y el trabajo en el que el tema de género estaba presente. El World Café, los talleres, Compartiendo desde mi butaca y el Open Space han sido herramientas productivas, en las que ha tenido lugar un volcado real de problemáticas, ideas e inquietudes del que creo que han resultado sinergias que serán muy fructíferas.

ANDREA: creo que en los últimos tiempos hemos conseguido un avance razonable en la materia y que cada día más y más personas se suman a esta práctica responsable. Además, considero que en lo que más debemos seguir trabajando es en crear conciencia a nivel general. El desconocimiento es sin duda un arma peligrosa en lo que a este tema se refiere.

 En vuestros respectivos ámbitos, ¿Cómo está la cosa? ¿Qué iniciativas creéis que se podrían llevar a cabo para conseguir alcanzar la igualdad real?

MERCÈ: mi sensación es que las figuras de más relevancia en la consultoría y formación en RSE siguen siendo hombres. Sin embargo, cada vez hay más presencia de mujeres en el “trabajo de campo” alguna de las cuales ya son referentes. En mi opinión es sólo cuestión de tiempo que la igualdad efectiva se instale en este campo.

No sabría concretar qué iniciativas llevar a cabo, pero en cualquier caso deberían tener la finalidad de dar visibilidad a nuestra presencia y a la labor que estamos realizando en este sector.

CRISTINA: vivo rodeada de mujeres fuertes y luminosas como mi madre, muchas de mis clientas y jefas, mis docentes y compañeras. Y por suerte de hombres que las reafirman y fortalecen…pero convivo con otra realidad menos positiva y a veces desalentadora. Como siempre, y generalizando en la respuesta, la solución es la educación. Los cambios de mentalidad son a largo plazo, los coles e institutos no pueden educar en soledad, es la familia, somos los amigos y amigas quienes educamos y para bien o para mal la tele “educa”, los influencers y las redes sociales lo hacen…si queremos ser sanos, fuertes, libres e iguales, tenemos que empezar a cultivar ciertos aprendizajes.

Siendo honesta, he de reconocer que el hecho de ser mujer no ha influido de forma negativa, y hasta ahora, en mis oportunidades laborales, pero considero que en otros ámbitos y sectores sí hay dificultades, como lo pueden ser la ciencia, la ingeniería, la arquitectura. En el trabajo, me he topado con todo tipo de actitudes, teniendo en cuenta que trato directamente con personas, y en materia de protocolo estoy en contacto con cargos públicos, directivos de empresa, y puedo atreverme a decir que no hay cultura de género. La cosa cambia si hablo de mi experiencia en la universidad, como estudiante, observo mi alrededor y las aulas de la Facultad de Derecho están mayoritariamente integradas por alumnas, el recién llegado equipo de gobierno está compuesto en mayoría por puestos directivos femeninos, y en docencia hay proporción. El sector jurídico abarca muchas profesiones, pero podría decirse que ha pasado de ser un entorno masculino a tener cromosoma XX, por expresarlo de algún modo. La abogacía, la judicatura y el mundo académico se ha feminizado, en la Administración pública hay equilibrio, en cambio el notariado es un campo masculino todavía. Hay una (re)evolución positiva, y seguimos el buen camino, lo que no quiere decir que estas profesionales no se topen con retos en el desarrollo profesional de su género. La realidad es que en abogacía la contratación de mujeres en los niveles más bajos de la jerarquía es más elevada que la de los hombres, y menor en los puestos seniors de los despachos, y en el tema de los ascensos, el panorama no es muy alentador, ya que muchas son las mujeres que, sin posibilidad de conciliación, tienen que apearse. Si nos vamos al sector empresarial y atendemos a los puestos en consejos de administración, la mujer es minoría, si bien es cierto que cada vez hay más mujeres liderando sus departamentos legales.

Sin lugar a dudas son obligadas muchas acciones de promoción de la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer, que incluyan la visibilización de los obstáculos que encuentran las mujeres en el sector legal, para poder hacerles frente. ¿Iniciativas? racionalización de horarios, conciliación, potenciación de las nuevas tecnologías, teletrabajo, educación, concienciación y comunicación. Como se incidió en el RSEncuentro, la comunicación cobra un papel crucial en el siglo XXI y creo que debemos hacer del “marketing social” un fiel aliado. Integrar el género siempre nos hará más fuertes, es la fórmula para crear un entorno laboral razonable y competitivo. Es un mensaje que debe tener impacto social para seguir remando en la misma dirección.

ANDREA: Aún hay bastante que trabajar. Aunque se esté tratando de conciliar, queda camino por recorrer. Insisto en que CREAR CONCIENCIA es la mejor herramienta para poder alcanzar la igualdad real que anhelamos conseguir.

 ¡MUCHAS GRACIAS CHICAS!

25 febrero, 2016

Visto de naranja porque si fortalecemos los principios de libertad para todas las personas no existirían ni la mitad de los problemas que tenemos

La campaña ÚNETE para poner fin a la violencia contra las mujeres del Secretario General de las Naciones Unidas, administrada por ONU Mujeres, ha proclamado el día 25 de cada mes como “Día Naranja”: un día para actuar a favor de generar conciencia y prevenir la violencia contra mujeres y niñas.

Desde intheMOVE llevamos dos años realizando una entrevista todos los meses a mujeres con una gran trayectoria profesional. Hasta ahora, cada mes entrevistábamos a una mujer de un ámbito profesional diverso y relacionado con los objetivos de la ONU Mujeres y la conmemoración del 20 aniversario de la Conferencia Mundial sobre la Mujer en Beijing, analizandos las 12 esferas de especial preocupación. Sin embargo, este año hemos decidido centrarnos en temas emergentes, sobre los que no se habla tanto y en los que la mujeres no sólo desempeñan un importante rol, sino que existen toda una serie de condicionantes relacionados con el género que hacen que sus vivencias en estos temas se vea directamente influenciada por el hecho de ser mujeres.

CEO en myABCkit

CEO de myABCkit

Aprovechando nuestra participación en el 4YFN del Mobile World Congress en Barcelona acompañando a Vojo como asesoras de impacto social y estrategia responsable, queremos tratar el tema de mujer y tecnología. Para ello, contamos con Karina Ibarra CEO de myABCKit, una herramienta lúdico-educativa basada en la alfabetización a través del métodos como Montessori o Waldorf centrado en enseñar a los niños “cómo” pensar y no “qué” pensar. Esta fantástica aplicación se encuentra en este momento en búsqueda de fundraising 😉

  1. ¡Hola Karina! ¿Podrías hablarnos un poco de tu formación y trayectoria profesional?

Estudié Ciencias de la Comunicación en Monterrey, México, y en el último año comencé ya a trabajar con los principios del boom de internet como la incipiente experiencia de usuario o arquitectura de información. A partir de ahí, empecé ya a estar al frente de la gestión proyectos de este tipo. A lo largo de mi experiencia profesional, he compaginado el trabajo por cuenta propia con el de por cuenta ajena, pero siempre eligiendo a las personas con las que he querido trabajar a través de presentaciones directas diciendo: “quiero trabajar contigo” y la verdad es que siempre me ha ido funcionando. Desde hace 12 años lidero Arquinauta, una consultora que diseña y asesora a productos digitales dirigidos a niños, y hace año un año empecé con myABCKit, una startup educativa.

2. ¿Cómo has vivido la experiencia de especializarte en el sector tan masculinizado siendo mujer?

No considero que un género condicione vivir experiencias; tu familia, contexto y personalidad es lo que realmente define qué decisiones tomas y cómo las vives. En México, en la primera empresa en la que participé en el comité directivo éramos 2 chicas de 18 personas. Tener cromosomas XX o XY, no me define, es la forma en la que soluciono los problemas lo que lo hace. Es cierto que me he encontrado con situaciones algo incómodas, cosas que no sé si un chico se para a pensar, como “¿qué me pongo para ir a ver a un inversor?”. Y no como un tema banal de si es mejor un vestido o un traje chaqueta, sino por ser consciente de que van a juzgarme de una manera mucho más intensa que a un hombre. Ciertamente es que trato de relativizar la gran mayoría de aspectos asociados a ser mujer en el contexto de trabajo; por principio le muy poca importancia, la valía de las personas no reside en nada de esto.

3. Es una realidad que las mujeres estudian más que los hombres, en España contamos con un 40% de mujeres a punto de graduarse frente a un 23% de hombres, y esto se repite prácticamente en todos los países de la OCDE. Sin embargo, si analizamos por carreras, dos de cada tres mujeres escogen áreas relativas a salud, educación, humanidades o ciencias de la salud pero solo 1/3 se especializa en ciencia, ingeniería o informática, siendo ingeniería y computación las menos escogidas. ¿Por qué crees que esto es así?

No conozco estos datos así que no quiero emitir un juicio de valor sobre ello, pero, desde mi punto de vista, entiendo que esto está directamente relacionado con la educación diferenciada que ya desde las familias se dan a los niños y niñas. Es muy común enseñar a las niñas a tener miedos relacionados con su género, por ejemplo, a los bichos. Parece una tontería pero que una niña juegue con insectos es algo mal visto mientras que cuando lo hace un niño se ve como algo normal. Todas estas limitaciones hacen que la percepción que las propias mujeres tenemos de nuestras capacidades y de salir de zonas de confort se vean menguadas y afecte a la hora de enfrentarnos a retos, y tomar decisiones acordes a esta realidad relacionadas también con los estudios y profesiones. En mi caso, las circunstancias de mi vida me han llevado a enfrentarme a esto de diferente manera, no teniendo en cuenta estas limitaciones.

4. Incluso tú misma como especialista en tecnología te has centrado en educación, ¿crees que de alguna manera puede estar relacionado con estos sectores de mayor interés entre el público femenino?

No. Mi interés por la educación va mucho más allá. Yo estudié hasta los 11 años en el método Montessori, sin horarios, sin clases, sin deberes, decidiendo en cada momento lo que me apetecía hacer y bajo una pedagogía donde la libertad de un niño fundamental. Después estudié en un colegio de monjas en el que sólo había niñas, y básicamente me pasé los 3 años que estuve allí “castigada” porque no encajaba en un sistema tan rígido lleno de normas que no tenían significado para mí y que nadie era capaz de razonarlas. Para mí, el sistema de educación formal tiene que reformarse totalmente, a los niños no se les enseña cómo pensar sino que les dice qué pensar; así es imposible criar individuos libres. La gente de Y Combinator dice que “si podemos arreglar la educación, podemos arreglar cualquier otro problema en el mundo” y estoy totalmente de acuerdo con esto, y estoy convencida que la única forma de conseguirlo es formando personas con capacidad de pensar por sí mismas, de tomar sus propias decisiones y definir su propios conceptos de éxito y felicidad en su vida.

5. ¿Qué me cuentas de la conciliación?

Tener hijos condiciona a que hagas renuncias y te obligues a tomar decisiones nada triviales sobre dónde vas a concentrar tu energía, emociones y prioridades a partir de ese momento.. Yo decidí ser madre y dedicarle tiempo a este periodo a principio de mis 30, de forma que tuve que ralentizar mucho el ritmo, durante casi 4 años estuve a medio gas, pero como he dicho, fue una decisión de prioridades y de lo que más me importaba en ese momento. En mi caso, tuve la oportunidad de gestionar mi tiempo como lo necesitaba, sin necesidad de atender a horarios fijos ni funciones predefinidas por otros, de manera que disfruté de mucha libertad. Ser madre nunca se vuelve fácil, si cuando son pequeños porque su demanda y apego contigo es muy intensa, y cuando son un poco mayores porque debes de estar ahí como ejemplo y apoyo; si a eso le sumas viajes, gestionar una empresa y un equipo y sacar adelante un producto se le añade un plus de dificultad. Tengo a mi familia lejos y me separé hace unos años, así que no es sencillo. Pero es muy divertido.

El concepto de conciliación como tal considero que debería de sustituirse, sobre todo en las startups, donde las fronteras de trabajo-familia-amigos está totalmente integrada. Cuando llevas una startup ya no piensas en “voy a trabajar”, o “ahora es el tiempo de hablar con mis amigos”, el trabajo que haces es tu vida, tu vida es que estás viviendo con gente que se convierte en tus amigos. Lo mismo pasa con la familia, estoy trabajando en esto por mis hijos, y sí, muchas veces con ellos también (por eso hago cosas para niños).

6. Y ya por último, completa la siguiente frase: Visto de naranja porque…

Visto de naranja porque si fortalecemos los principios de libertad para todas las personas no existirían ni la mitad de los problemas que tenemos.

¡Muchas gracias Karina!

25 enero, 2016

Visto de naranja porque quiero una vida sin violencia de ningún tipo y en la que todas las personas tenga la oportunidad de tener una vida digna de ser vivida.

La campaña ÚNETE para poner fin a la violencia contra las mujeres del Secretario General de las Naciones Unidas, administrada por ONU Mujeres, ha proclamado el día 25 de cada mes como “Día Naranja”: un día para actuar a favor de generar conciencia y prevenir la violencia contra mujeres y niñas.

Desde intheMOVE llevamos dos años realizando una entrevista todos los meses a mujeres con una gran trayectoria profesional. Hasta ahora, cada mes entrevistábamos a una mujer de un ámbito profesional diverso y relacionado con los objetivos de la ONU Mujeres y la conmemoración del 20 aniversario de la Conferencia Mundial sobre la Mujer en Beijing, analizandos las 12 esferas de especial preocupación. Sin embargo, este año hemos decidido centrarnos en temas emergentes, sobre los que no se habla tanto y en los que la mujeres no sólo desempeñan un importante rol, sino que existen toda una serie de condicionantes relacionados con el género que hacen que sus vivencias en estos temas se vean directamente influenciadas por el hecho de ser mujeres.

Hoy queremos hablaros de Emprendimiento Social en femenino y para hacerlo contamos con Monica Grau Sarabia (@monicagrau) Investigadora del Instituto de Innovación Social de ESADE Business and Law School y Directora de WISE.

Hola Mónica! Podrías hablarnos un poco de tu formación y trayectoria profesional? ¿Qué fue lo que te llevó a especializarte en temas de género y emprendimiento?

Pues yo soy una psicóloga que siempre se interesó en la construcción de la identidad de la persona a través de la interacción con otras personas es decir, en sociedad; lo que se conoce como psicología social. Desde siempre me llamó mucho la atención como el “entorno laboral” puede convertirse en un espacio desarrollo personal y no solo una fuente de recursos económicos. Después de mis estudios en Valencia, pasé dos años en la Université Paul Valerie de Montpellier donde terminé la carrera Psicología, y de allí decidí hacer un Master en Desarrollo en el Institute for Development Policy and Management de la University de Manchester.

Después de trabajar en Londres como investigadora volví a España y me asenté en Barcelona, donde estuve unos años trabajando como consultora en Desarrollo Personal y Organizacional. Para entonces ya estaba muy interesada en la diferencia existente entre mujeres y hombres en la sociedad y sobre todo en el mundo de los negocios, por lo que me replantee mi carrera profesional y quise redirigirla a estudiar las causas de tal situación y también a participar, en la medida de mis posibilidades, como agente de cambio. Mi propia experiencia de emprendedora, trabajando a cuenta propia, y buscando las posibilidades de crear el entorno de trabajo que me ayudara a desarrollarme y ser feliz, me ayudó a entender que el emprendimiento a pesar de ser una opción de alto riesgo es una vía de desarrollo para tantas mujeres que no encuentran las oportunidades laborales deseadas dentro de estructuras empresariales establecidas.

Mi trabajo de investigación en mi tesis doctoral Deconstruyendo el Business por la equidad entre mujeres y hombres y de investigadora en el Instituto de Innovación Social, especialmente como Directora del proyecto Europeo WISE- Women Innovators for Social Business in Europe me permiten dedicarme a los dos objetivos que más me satisfacen; el estudio de las razones que nos han llevado a la falta de equidad y por otra parte los mecanismos que nos pueden ayudar a alcanzar una ciudadanía igualitaria para todas las personas.

¿Podrías definirnos qué es para ti el emprendimiento social?

Sin querer entrar en discusiones demasiado académicas, para mí es el proceso a través del cual se identifica un reto social y se busca una solución a éste a través de un modelo empresarial sostenible en el tiempo.

¿Son los mismo emprendimiento social e innovación social?

Esta pregunta también puede parecer sencilla sin embargo no está exenta de abundante discusión a nivel teórico. Sin embargo podemos decir que muchos académicos estarán de acuerdo en afirmar que innovación social es el paradigma dentro del cual se desarrolla el emprendimiento social. Todo emprendimiento social se supone que es innovación social pero no toda innovación social es emprendimiento social ya que puede formalizarse en modelos de colaboración publico-privada sin animo de lucro por ejemplo.

¿Qué papel juegan las mujeres en el emprendimiento social?

En primer lugar decir que las mujeres en el emprendimiento social juegan el mismo papel que en cualquier otro espacio público de la vida social, somos el 50% de la población y por tanto es esperable que estemos ahí al mismo nivel que los hombres.

En segundo lugar, podemos decir que desde una perspectiva de género el emprendimiento social ofrece a las mujeres la oportunidad de desarrollar actividades que tradicionalmente han desarrollado en el ámbito privado sin estar socialmente reconocidas o económicamente retribuidas, ahora en un formato empresarial.  El trabajo  de la mujer con valor social para la comunidad es algo que parece haber existido en casi todas las sociedades, aunque siempre se ha considerado más una labor y no un trabajo ya que carecía del elemento monetario.

¿Existen características atribuidas al género femenino que faciliten o dificulten la opción de emprender socialmente para una mujer? ¿Hay más o menos mujeres emprendedoras sociales que hombres? Y en relación con el emprendim“Visto de naranja porque - como “as (3)iento en general, ¿existen diferencias?

Yo que me considero ante todo feminista, creo que debemos ante todo trabajar para alcanzar la equidad de mujeres y hombres como ciudadanos iguales y algún día acabar por completo con el sometimiento de la mujer ante el hombre que desgraciadamente todavía existe aunque no nos resulte agradable aceptarlo. No soy partidaria de enfocar la perspectiva de género a la hora de abordar un tema desde el feminismo de la diferencia, atribuyendo a las cualidades diferenciadoras entre hombres y mujeres, entre otras cosas porque las personas somos muy complejas y las categorías de género ya nos han dado bastante dolores de cabeza. Hablemos de ciudadanos, desde la pluralidad en vez de género en dos categorías presupuestas homogéneas entre ellas.

Cómo comentaba en la pregunta anterior, las mujeres tradicionalmente han desempeñado las tareas del cuidado de la vida y de las condiciones de la vida desde el ámbito privado, siendo este el espacio del no reconocimiento. De ahí si que podemos entender que la orientación hacía tareas “sociales” de las mujeres  arrastra una gran tradición. El factor innovador es que esas tareas se lleven a cabo dentro de un formato empresarial en el que haya una transacción monetaria.

A parte de eso, no creo que existan diferencias significativas entre mujeres y hombres.

¿Cómo es la situación actual para una emprendedora social en España?¿Cuáles son sus mayores desafíos?

Podemos decir que los restos a los que se enfrentan las emprendedoras sociales son los mismos a los de los emprendedores, como por ejemplo encontrar fuentes de financiación adaptadas a las particularidades de las empresas sociales y modelos de negocios que permitan las sostenibilidad de sus empresas.

Adicionalmente, las mujeres tienen retos añadidos a la hora de emprender debido a los prejuicios culturalmente aceptados acerca de lo qué significa ser emprendedor, lo cual supone una serie de características específicas como en primer lugar se piensa en un varón, de media edad, con un perfil competitivo, autónomo, seguro de sí mismo, etc… No encajar en este “formato prestablecido” dificulta a la persona emprendedora el ser identificada por los otros como tal. Por ejemplo, si se trabaja desde la colaboración y se pide mucho asesoramiento puede interpretarse como un signo de “debilidad” y este caso es especialmente importante la hora de encontrar financiación privada.

¿Qué podemos hacer para mejorar estas situaciones que comentas?

Creo que desde dos vías:

  • por una parte trabajar para hacer visible el trabajo de las emprendedoras sociales, para influir en la percepción social de que el modelo de persona emprendedora puede ser diverso, y en estilos, características personales, etc. Y sobre todo que las mujeres son tan emprendedoras como los hombres cuando no tienen que hacer frente a desafíos adicionales a los hombres.
  • Y por otra parte, llevar a cabo lo que se conoce desde la estrategia de perspectiva de género que es la aplicación de políticas positivas que dan a un determinado grupo social, sea minoritario o que históricamente haya sufrido discriminación, un trato preferencial en el acceso o distribución de ciertos recursos o servicios así como acceso a determinados bienes, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de aquellos grupos, y compensarlos por los prejuicios o la discriminación de la que fueron víctimas en el pasado. En el caso de las mujeres emprendedoras sociales, más herramientas de desarrollo a través de la formación, mentoring o coaching y más accesibilidad a recursos de financiación.

 Y ya por último, completa la siguiente frase: Visto de naranja porque… quiero una vida sin violencia de ningún tipo y en la que todas las personas tenga la oportunidad de tener una vida digna de ser vivida.

¡Muchas gracias Mónica!

25 noviembre, 2015

“Visto de naranja porque la lucha contra la Violencia Machista es una cuestión de Estado. Y es una responsabilidad política, social e individual.”

La campaña ÚNETE para poner fin a la violencia contra las mujeres del Secretario General de las Naciones Unidas, administrada por ONU Mujeres, ha proclamado el día 25 de cada mes como “Día Naranja”: un día para actuar a favor de generar conciencia y prevenir la violencia contra mujeres y niñas. Read More

25 agosto, 2015

“Visto de naranja porque es la mezcla de la pasión del rojo en la lucha por un mundo sin desigualdades y el optimismo del amarillo en que esa lucha conseguirá el CAMBIO.”

La campaña ÚNETE para poner fin a la violencia contra las mujeres del Secretario General de las Naciones Unidas, administrada por ONU Mujeres, ha proclamado el día 25 de cada mes como “Día Naranja”: un día para actuar a favor de generar conciencia y prevenir la violencia contra mujeres y niñas. Read More

25 julio, 2015

“Visto de naranja porque es un color que invita a la movilización”

La campaña ÚNETE para poner fin a la violencia contra las mujeres del Secretario General de las Naciones Unidas, administrada por ONU Mujeres, ha proclamado el día 25 de cada mes como “Día Naranja”: un día para actuar a favor de generar conciencia y prevenir la violencia contra mujeres y niñas. Read More

25 junio, 2015

“Visto de naranja porque es el color del cambio”

La Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, celebrada en septiembre de 1995, contó con más de 17.000 participantes y 30.000 activistas que llegaron a Beijing con un único objetivo común: la igualdad de género y el empoderamiento de todas las mujeres, en todas partes. Read More

25 mayo, 2015

Visto de naranja porque su vitalidad y su fuerza cromática inspira para motivar el cambio y mover las conciencias para encontrar soluciones imaginativas que permitan lograr la igualdad de la desigualdad

La Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, celebrada en septiembre de 1.995, contó con más de 17.000 participantes y 30.000 activistas que llegaron a Beijing con un único objetivo común: la igualdad de género y el empoderamiento de todas las mujeres, en todas partes. Cuando la conferencia llegó a su fin, había producido la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing, el plan más progresista que jamás había existido para promover los derechos de la mujer.

La Plataforma de Acción formuló amplios compromisos en 12 esferas de especial preocupación que desde intheMOVE hemos querido relacionar con los 12 meses del año, haciendo una entrevista temática a una mujer de un ámbito profesional diverso y relacionado con los objetivos de la ONU Mujeres, sumándonos a la campaña ÚNETE para poner fin a la violencia contra las mujeres del Secretario General de las Naciones Unidas, administrada por ONU Mujerese ha proclamado el día 25 de cada mes como Día Naranja: un día para actuar a favor de generar conciencia y prevenir la violencia contra mujeres y niñas.

Este mes el tema es La mujer y los medios de comunicación, y queremos entender cómo a través de la misma podemos aspirar a una sociedad más igualitaria.

Todos somos conscientes de que los medios de comunicación son potentes canales de trasmisión de ideas y conceptos, alterando o fortaleciendo costumbres y formas de ver y entender el mundo. Así mismo, los canales de comunicación internos a nivel corporativo también configuran y salvaguardan la cultura de la organización, bien de manera intencionada, bien de manera orgánica.

Amalia Baltar, Responsable de Relaciones Institucionales y Comunicación de Gas Natural Fenosa Galicia

Amalia Baltar, Responsable de Relaciones Institucionales y Comunicación de Gas Natural Fenosa Galicia

Para tratar de todos estos temas hoy tenemos la suerte de contar con Amalia Baltar, cuya actividad profesional actual pasa gestionar la unidad de Relaciones Institucionales y Comunicación de Gas Natural Fenosa Galicia. Desde este puesto, Amalia es responsable de desarrollar las acciones que en esta materia se desarrollan en Galicia, incluyendo la gestión de relaciones derivadas de la planificación de asuntos públicos y de tipo institucional. Además, se responsabiliza de optimizar las relaciones institucionales que se derivan de la gestión del Museo de Arte Contemporáneo que tiene su sede en la ciudad de A Coruña. Participa y colabora y se apoya en el resto del equipo de la Dirección de Comunicación en Barcelona y Madrid de una manera transversal en todo aquello que tenga que ver con relaciones con los medios, acciones de marketing corporativo y publicitario u organización de eventos y actos sociales de la empresa vinculados tanto al ámbito económico como cultural de Galicia. Es también Presidenta de la Asociación de Directivos de Comunicación (Dircom) en Galicia.

Amalia, tu carrera profesional siempre ha estado vinculada a puestos directivos de gran responsabilidad, ¿cómo ha afectado el hecho de ser mujer en este desarrollo? ¿Cómo es el número de mujeres en puestos de responsabilidad en tu entorno profesional, (bajo o alto)? ¿Por qué crees que es así?

En el ámbito de la Comunicación el número de mujeres directivas es bastante alto. Para hacerse una idea, el número de mujeres socias de Dircom representa un 48%, que contrasta, y mucho, con el porcentaje de directivas que en España no va mucho más allá del 25%. Y por qué es así, quizá porque desarrollamos nuestro trabajo en entornos en los que funciona muy bien la intuición, ser directas y pragmáticas, lo que conduce a la efectividad y la empatía que, como dice el diccionario de la RAE, es la identificación mental y afectiva de un sujeto con el estado de ánimo de otro, cuestión muy relevante en este mundo.

Hace 20 años, los 189 Estados Miembros de las Naciones Unidas reconocieron el papel crucial de los medios de comunicación en el cambio de los estereotipos de género, sin embargo dos décadas después nos encontramos con que el 46% de las noticias en los medios de comunicación a nivel mundial promueven estereotipos de ante sólo el 6% que promueven la igualdad. Los hombres todavía ocupan el 73% de los puestos altos cargos directivos del sector de la comunicación y menos de un tercio de personajes en películas son mujeres… sin embargo la comunicación es una de las habilidades sociales tradicionalmente atribuidas a las mujeres, entonces, ¿Qué está pasando?

En un discurso sosegado diría que es una cuestión de tiempo. No se trata del “asalto al poder” por qué “soy mujer y yo lo valgo”, no. Se trata creo de un relevo tranquilo y generacional. Según datos del INE hay más mujeres con estudios superiores que hombres, pero la presencia de la mujer en los cargos directivos no se corresponde con su peso entre la población española con esos estudios universitarios, por tanto, es inevitable la incorporación por simple empuje.

Una de las recomendaciones de esta declaración de Beijing es aumentar la visibilidad de ejemplos de mujeres líderes, ¿Crees que existe un estilo de dirección propio del género femenino?

Si. Y vuelvo a las singularidades que señalaba anteriormente y que tienen que ver con la empatía, ser más pragmáticas, mayor capacidad de organización…si ahora me dicen que confeccione una lista de 20 mujeres directivas me sale con cierta facilidad en todos los sectores: financiero, tecnológico, textil…todas ellas, cuando las entrevistan sobre estas cuestiones destacan como una de sus fortalezas directivas que actuamos sin rodeos, que vamos a lo práctico, lo que facilita en las organizaciones la dirección de equipos, de personas.

Como Presidenta de Dircom Galicia, ¿trabajáis la línea de igualdad desde la asociación?

Me enorgullecer decir que es tan natural el proceso que no es necesario trabajar esto de una manera especial. En nuestro código ético incluimos como uno de los aspectos a cuidar el respeto a la diversidad cultural, los valores sociales y las diferentes creencias religiosas.

Las medidas de conciliación y de igualdad son importantes instrumentos que mejoran la motivación de los empleados y el clima laboral, incrementándose la productividad de la empresa, sin embargo son medidas que no suelen llevarse a cabo por PYMES, ¿Por qué crees que esto es así?

Por mi experiencia y por el contacto que desde mi función en Dircom tengo con las pymes y microempresas compruebo que estas medidas están interiorizadas, aunque quizá no regladas o escritas, pero soy de las que piensa que el movimiento se demuestra andando.

La Responsabilidad Social y la Comunicación caminan de la mano pero muchas veces se tacha de mera publicidad ¿qué se te ocurre que podrían hacer estos dos departamentos unidos en materia de igualdad en la empresa para conseguir un verdadero impacto?

Trabajar en la comunicación y sensibilización, en el desarrollo y promoción, en la conciliación y beneficios, en la selección enfocada y en hacer medición y seguimiento de todo ello para conocer el grado de avance y de implementación.

Completa la siguiente frase: “Visto de naranja porque….”

Su vitalidad y su fuerza cromática inspira para motivar el cambio y mover las conciencias para encontrar soluciones imaginativas que permitan lograr la igualdad de la desigualdad.

Gracias Amalia!

25 abril, 2015

Visto de naranja porque coeducar es fundamental para alcanzar la igualdad de género y erradicar la violencia machista

La campaña ÚNETE para poner fin a la violencia contra las mujeres del Secretario General de las Naciones Unidas, administrada por ONU Mujeres, ha proclamado el día 25 de cada mes como “Día Naranja”: un día para actuar a favor de generar conciencia y prevenir la violencia contra mujeres y niñas.

Desde intheMOVE realizamos una entrevista todos los meses a mujeres con una gran trayectoria profesional. El pasado 25 de enero, estrenamos entrevista temática, puesto que cada 25 de cada mes entrevistaremos a una mujer de un ámbito profesional diverso y relacionado con los objetivos de la ONU Mujeres.

Este mes tratamos el tema de cómo la educación marca la diferencia en el futuro de una sociedad igualitaria. La alfabetización elemental y funcional de mujeres y hombres, sin encontrar alarmantes números de discriminación en este sentido, es algo que se ha ido logrando, en mayor o menor medida, en gran parte del mundo. Sin embargo, el acceso y la retención de niñas y mujeres en la enseñanza y la formación profesional en los campos de las ciencias, las matemáticas, la ingeniería, la ciencia y la tecnología ambiental, la tecnología de la información y la alta tecnología, sigue siendo una batalla por ganar.

Hoy hemos decidido entrevistar a Sara Vierna, formadora e investigadora en igualdad de género, autora del estudio Neo-princesas de tocador en el cual profundiza sobre la construcción del mito de la belleza sobre el juego infantil. Socia Fundadora de Sinergias Intervención Social una consultora especializada en igualdad, aquí os presentamos su visión del panorama actual.

SARA-VIERNA

Sara, ¿cómo es ser niña, tener 8 años y vivir en el 2015 en un país como España?

Ufff…. Eso es una pregunta difícil, probablemente a esa niña la cuida principalmente su madre, aunque tenga un trabajo fuera de casa, será ella quien la lleva al médico, le hace el desayuno, la lleva al colegio, le hace la comida y la cena, lave su ropa y limpie su casa, se preocupe por sus deberes, por las reuniones con su profe y por preguntarle qué tal está, cómo se encuentra y si pasó un buen día. Su padre estará algo más presente de lo que estaba hace 30 años, puede que juegue con ella de vez en cuando y sea el que se encargue de cambiar las bombillas y arreglar los enchufes. Sus juguetes de princesas, sus “cocinitas”, estuches de maquillaje de “Hello Kitty”, sus muñecas y su habitación color rosa irá prologándose hasta los 9-10 años mientras, a la vez, se hará fan de los primeros fenómenos televisivos y musicales como Violetta.

Esta niña, en sus diferentes libros texto no encontrará a casi ninguna mujer que haya alcanzado grandes retos, en el campo de la pintura, de la literatura, de la tecnología, de las matemáticas, tan sólo a nivel histórico alguna reina o monja supeditadas a los intereses de una divinidad, también masculina, un Dios. Se creerá, porque así se lo han enseñado, que las mujeres no existieron prácticamente para la historia.

Verá a los niños como otra especie poco parecida a la suya, mientras que ellos juegan a hacer el bruto a ella le apetecerá más jugar con un par de amigas en el recreo alrededor de la centralidad del espacio que será ocupada por sus compañeros de clase. Ellas no molestarán porque son responsables y cuidadosas, pero tampoco tendrán poder porque eso ya lo han asumido ellos. Cuando quiera jugar al fútbol en ese patio de recreo probablemente le dirán que ella no sabe porque es una niña y además escuchará eso mucho más veces. Hacer algo como una niña es una burla. Es algo malo, que no tiene valor social.

De camino al colegio, en las marquesinas de los buses, en las vallas publicitarias y en casa; en la tele o Youtube se dará cuenta de qué significa ser mujer para la publicidad, las series y los programas: cuidar, ser madre, limpiar la casa, esperar por el amor de un hombre y siempre, siempre estar muy guapa, entenderá que la gran mayoría de las mujeres prefieren perder unos kilos que alcanzar cualquier meta profesional, porque ese ideal de belleza está por encima de todo los demás, es la nueva religión del siglo XXI.

Se dará cuenta que en España nunca ha habido una mujer presidenta del gobierno y que en las noticias ve que asesinan mujeres a manos de sus parejas o exparejas hombres, que las reuniones importantes a nivel mundial las encabezan y las dirigen ellos y que los deportes, son cosa de chicos, por eso se les dedica casi exclusivamente los 30 minutos después de los informativos diarios.

No sé si te he contestado pero podría resumirlo en que estamos educando a las niñas en el no-poder, mucho más de lo que me educaron a mí en los 80. ¿Por qué? Porque el juego, el principal motor de aprendizaje en la infancia, está más sexuado que nunca y esto influye directamente en nuestra subjetivización de patrones diferenciados, desiguales y jerárquicos.

¿Cuáles son las principales conclusiones a las que llegaste en “neo-princesas de tocador? ¿Te sorprendieron? ¿Por qué?

Como te comentaba una de las conclusiones más chocantes es que el pleno siglo XXI las niñas quieran seguir siendo princesas porque como me decía una de ellas y corroboraba el resto es que “son guapas, buenas y tienen mucho dinero”. Esto va muy unido a otra de las conclusiones, las madres de estas niñas, les apasiona que sus hijas encumbren la feminidad tradicional y todo esto lo refuerzan las grandes empresas jugueteras y por supuesto la mundialmente conocida factoría Disney de ideología tremendamente machista y conservadora. Como circula en las redes, estas madres no se dan cuenta que las princesas se comen la libertad de sus hijas, las encarcelan en el mundo de la imagen, la bondad y en un rol muy pasivo, sin acción ni protagonismo más allá de su deslumbrante físico.

Los datos nos indican que las mujeres consiguen el 59% de los títulos universitarios pero tan sólo representan un 32% del total de estudiantes de ingeniería o un 21% de licenciadas en informática. ¿Qué está pasando?

Si de hecho, según los datos del 2013, los premios Fin de Carrera en Galicia los consiguieron 13 mujeres y 5 hombres, sin embargo nosotras no dirigimos las universidades, ni los hospitales, ni partidos políticos, ni las grandes empresas, ni mucho menos gobernamos este país.

En los 80 las chicas que estudiaban informática si no me equivoco rozaban a nivel estatal casi el 40%, sin embargo, cuando en 1991 se modificó el nombre de “licenciatura” a “ingeniería” conservando totalmente el mismo plan de estudios, las cifras decayeron vertiginosamente hasta el 21% actual del que hablabais. ¿Hay algo más cultural que este hecho? A las niñas nunca se las ha vinculado con los campos técnicos, ni científicos. Los Lego, las construcciones, los Scatextrics, más tarde los videojuegos, van dirigidos a niños y chicos. Además nosotras no vemos a mujeres científicas y tecnológas en nuestros libros de texto o guiando importantes grupos de investigación o dirigiendo las empresas tecnológicas más importantes de este país, resulta entonces totalmente lógico que las chicas no se asuman como ingenieras, nunca lo han hecho, no lo van a hacer con 18 años de repente cuando ya han subjetivado unos gustos y pasiones muy diferentes a las de sus compañeros, chicos.

¿Cómo afecta este desequilibrio en la elección del campo de estudio a la construcción de una sociedad igualitaria?

Necesitamos equipos de trabajo paritarios porque eso ofrece una pluralidad de experiencias no una sola, masculina, en el caso tecnológico, porque esto aparta las necesidades y experiencias de las mujeres en estos ámbitos. Además porque es democracia representativa y porque, por supuesto, la tecnología que tradicionalmente es masculina, es el campo profesional con mayor flujo de capital e inversiones, tanto públicas como privadas. Eso repercute en que el poder adquisitivo de las personas (hombres mayoritariamente) que se dedican a este ámbito sea mayor que, por ejemplo, al que se dedican tradicionalmente las chicas, la educación. Esto genera una brecha salarial de género que tenemos que resolver con urgencia.

En “Sinergias Intervención Social” os dedicáis a la formación e investigación desde la perspectiva de género, ¿quiénes son vuestros principales clientes? ¿Qué acciones desarrolláis con ellos? ¿Cuáles son los resultados?

Nuestros principales clientes son los ayuntamientos, gobiernos autonómicos, organizaciones sin ánimo de lucro y universidades principalmente. Nos dedicamos a la formación, asesoramiento e investigación en igualdad en colegios, institutos para alumnado y profesorado, trabajamos el empoderamiento con mujeres, la igualdad en el ámbito no formal: formación para madres y padres, educadores/as entre muchas otras cosas. Nuestro objetivo es transversalizar la igualdad al total de la sociedad; desde una familia, pasando por el colegio, hasta un ayuntamiento entero.

¿Están las empresas interesadas en trabajar por la igualdad? ¿Cuáles son las principales acciones que desarrollan y qué impactos positivos tienen?

La verdad es que en este sentido, vemos que los agentes sociales que menos están avanzando en este sentido, son las empresas.

¿Cómo podemos trabajar desde la educación para cambiar la realidad a la que nos enfrentamos?

Sin duda coeducando, como decimos nosotras educar es coeducar, fomentar el desarrollo integral de esa niña o de ese niño, al margen de estereotipos sociales, transformando modelos y ofreciendo alternativas a lo hegemónico. Diversidad lúdica, literaria, musical, fílmica, televisiva e incluso familiar, que nos presente y ofrezca formas muy diversas de ser hombre o mujer, niñas o niño y por supuesto exigiendo a las editoriales que hagan una revisión con perspectiva de género de sus contenidos.

Muchas gracias Sara!