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    EL BLOG DE intheMOVE

    Sostenibilidad

25 septiembre, 2017

¿Qué es el consumo responsable?

El consumo responsable trata de tener en cuenta los impactos sociales, ambientales y económicos que producen los productos y servicios que consumimos. Es decir, elementos que forman parte de nuestra decisión de compra más allá del precio o el deseo del producto o el servicio.

La compra responsable

Normalmente se habla de compra responsable cuando nos referimos a las políticas de contratación con criterios de sostenibilidad (económica, social, ética y ambiental) por parte de la administración pública. Se trata de que el precio deje de ser el único determinante a la hora de contratar un producto o servicio y se tengan en cuenta, además, otros criterios.

Si quieres saber más, puedes consultar esta guía de preguntas y repuestas sobre la compra pública responsable.

El consumo responsable

En este caso, hablamos de los consumidores, las personas que adquieren productos o servicios teniendo en cuenta todos estos criterios de sostenibilidad.

Pero… ¿por qué es tan importante lo que compre yo como individuo? Pues por dos motivos principales.

  1. Debido a nuestro poder de compra. Siempre que adquirimos un bien o un servicio, estamos aprobando la manera en que ese bien ha sido producido, distribuido y será desechado. De manera que, cada vez que consumimos, le estamos mandando un mensaje de aprobación a la organización responsable de ese bien y un mensaje de desaprobación al resto. Premiamos o castigamos con nuestro poder de compra.
  2. Nunca en la historia los consumidores habían tenido tanto poder. En este caso, debido a los medios de comunicación digitales. Somos capaces de entrar directamente en contacto con organizaciones internaciones y llevar a cabo campañas que puedan acabar con sus malas prácticas o al menos, evidenciarlas. Aunque nos parezca algo residual, es lo más potente que jamás hemos tenido entre manos.

Consumo responsable eAlimentación

¿Para qué sirve el consumo responsable en alimentación? Para…evitar disparar los gases de efecto invernadero que inciden directamente sobre el cambio climático derivados del transporte de alimentos. Generar riqueza en nuestro entorno cercano. No consumir productos procedentes de la explotación de personas y recursos.

He aquí algunas recomendaciones:

  • Aumentar el consumo de productos frescos y locales.
  • Consumir ecológico en la medida que nos sea posible.
  • Evitar el consumo de productos envasados, comprar a granel.
  • Acabar con el desperdicio alimentario.
  • Leer las etiquetas para sa
    ber composición de los alimentos, origen y distribución.
  • Aprender sobre especies sobreexplotadas y los impactos de los consumos que generamos.

Aquí os dejamos el enlace a una guía de Alimentación Responsable si queréis saber más. Os recomendamos también, visitar la exposición sobre hábitos de vida saludables y consumo responsable de GADIS para más información.

Consumo responsable en cosmética e higiene.

Al igual que en la alimentación, nos sirve para evitar la explotación de recursos y personas en países en vías de desarrollo. Renunciar a los innecesarios embalajes y a las sustancias nocivas para la salud. Además, la cosmética es fuente de sufrimiento animal con pruebas crueles e innecesarias.

Para evitarlo puedes:

  • Eligir marcas que se identifiquen con tus valores además de con tu bolsillo o necesidad.
  • Emplear menos cantidades de productos cosméticos. Te permitirán comprar mejor y desechar menos.
  • Priorizar productos en envases de cartón o vidrio, o, en último caso, plásticos biodegradables.
  • Apoyar a nuevas iniciativas y estar abiertos a probar nuevas opciones más sostenibles. Por ejemplo, los cepillos de dientes de bambú o las copas menstruales.
  • Rechazar productos altamente contaminantes o tóxicos para ti, tus mascotas o el medio ambiente.

Si no quieres ser cómplice del innecesario sufrimiento animal, te recomendamos que te informes más aquí.

Consumo responsable en textil.

La ropa es sin duda uno de los mayores desafíos a los que se enfrenta la humanidad hoy en día. Su producción y consumo masivo lo convierten en un modelo insostenible desde la perspectiva económica, social y medioambiental. A pesar de ser una de las industrias más castigadas a nivel reputacional, la compra compulsiva sigue siendo un comportamiento una parte de la población.

Si quieres cambiarlo, puedes comenzar por:

  • Comprar menos de mejor calidad. El mejor residuo es el que no se genera y la ropa no es una excepción.
  • Hacer una lista de prendas o textiles que realmente necesitas e ir exclusivamente a por ellos.
  • No incorporar el “salir de compras” como una actividad en tu vida. Debería ser una necesidad que tienes puntualmente y no un entretenimiento.
  • Aprender sobre materiales y procesos de fabricación, distribución, venta y desechado, para tomar tus decisiones.
  • Meter a las tiendas de segunda mano en tu directorio de tiendas en las comprar.

Áquí te dejamos una guía sobre compra de ropa responsable.

Soy una empresa. ¿me interesa el consumo responsable?

¡Claro! Por tres motivos fundamentales.

  1. La creciente demanda de los consumidores de prácticas más responsables.
  2. La contribución a un mundo más justo, equitativo e igualitario.
  3. La relación de confianza que se establece con los proveedores.

Está comprobado que las empresas que introducen protocolos de compras responsables para sus insumos obtienen productos y servicios de mejor calidad. No solo por el origen del bien, sino también por las relaciones de confianza que se dan con los proveedores con los que se comprarte un acuerdo y unos valores.

Además, introducir elementos sostenibles en nuestro negocio nos permite tener un diálogo más honesto con nuestros grupos de interés. Labrarnos una reputación secundada por los agentes clave de nuestra organización. Y, por supuesto dar cumplimiento a los Objetivos del Desarrollo Sostenible al tiempo que hacemos de nuestra empresa un negocio más justo y rentable.

Si quieres saber más sobre estrategia y consumo responsable estaremos encantadas de colaborar contigo.

30 marzo, 2017

Comunicación y ODS

El pasado martes 28 de marzo tuvo lugar en Santiago de Compostela la 100 Jornada Corresponsables en la que se han abordado las claves de la comunicación responsable y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y en la que se ha presentado ante empresas y sociedad civil el Anuario Corresponsables 2017.

asistentes

Asistentes a las Jornadas, © Corresponsables

Con el foco puesto en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y en cómo la comunicación puede ayudar a impulsar su conocimiento entre las empresas y la sociedad, la jornada ha servido también para analizar la situación de la RSE en Galicia y conocer de primera mano la implicación de empresas y grupos de interés por el desarrollo sostenible.

En la inauguración, Covadonga Toca, Secretaria General de Empleo de la Consellería de Economía, Empleo e Industria ha asegurado que “desde hace muchos años la RSE es un pilar básico de nuestra actividad como Gobierno y tiene carácter transversal” y que la Xunta de Galicia trabaja “para llevar la RSE a todo el tejido empresarial, sobre todo a las pymes, porque la introducción de este modelo de gestión se traduce en iniciativas empresariales de éxito”.

Posteriormente, Tatiana Suárez, directora de RSC de ABANCA, comentó en la inauguración que “es necesario extender la RSE a toda la sociedad, explicar que la RSE no es solo acción social y que su integración en el negocio genera ventajas competitivas y activos intangibles para las organizaciones”.

Para finalizar, Pablo Martín, director de Corresponsables en España ha remarcado el papel del Anuario Corresponsables como “canal de comunicación de las iniciativas responsables de todo tipo de organizaciones”. Martín destacó el papel de la Xunta de Galicia como administración pionera en materia de RSE y animó a que siguiera impulsándola entre las empresas y la sociedad.

EMPRESAS, COMUNICACIÓN Y ODS

Tras la inauguración, la jornada daba paso a una mesa de debate sobre cómo contribuir a los Objetivos de Desarrollo Sostenible a través de la comunicación, moderada por Elena Ramallo, de la Cátedra Internacional RSC Banco Santander de la Euroregión (Galicia-Norte de Portugal).

En este diálogo, la directora de RSC de ABANCA, Tatiana Suárez, inauguraba la sesión con una máxima: “Hay que trasladar a la sociedad que la RSE es la clave para lograr la sostenibilidad de las organizaciones”. Y para lograrlo, aseguró que “las alianzas son clave para que la RSE avance”. Adicionalmente, Tatiana comentó que desde ABANCA detectan la necesidad de “fomentar más colaboraciones con las ONG”.

Por su parte, Antonio Cortés, director de Marketing de Gadisa, ha explicado que “hemos mejorado en transparencia y rendición cuentas porque es necesario que la sociedad conozca mejor nuestro desempeño”. Antonio ha explicado cómo han adaptado su estrategia de RSE para incluir aquellos temas que realmente interesan a sus grupos de interés, por ello, su línea de acción de consumo responsable y vida saludable tiene cada vez más peso dentro de sus actuaciones. Programas como su tráiler saludable acumula “más de 25.000 visitas anuales, en su recorrido por localidades de Galicia y Castilla y León” y el proyecto educativo ALIMENTES, acerca contenidos sobre consumo responsables, alimentación saludable, vida activa y desperdicio alimentario “a 8.700 estudiantes de educación infantil y primaria de Galicia y Castilla y León”.

Marcela Domínguez, directora de Recursos Humanos de R, ha señalado que “el nuevo plan 2016-2018 de RSE recoge los ODS, las recomendaciones de Buen Gobierno y el Acuerdo de París”, además de integrar las políticas de Euskaltel, su compañía matriz. Domínguez ha apuntado que “la innovación es la clave para mejorar la competitividad y la sociedad y sobre la que se asienta nuestra actividad”.

COMUNICACIÓN, ODS Y GRUPOS DE INTERÉS

grupos-interes

Mesa de grupos de interés, © Corresponsables

Más allá de las empresas, también los grupos de interés son un agente fundamental en la contribución a los ODS a través de la comunicación. Noelia López Álvarez, consultora de Sostenibilidad y RSE de intheMOVE, moderó esta mesa con stakeholders en la que Carlos Rosón, director de IGAXES3, recordó que la misión de la entidad es “empoderar a las personas en riesgo de exclusión social para integrarlos sociedad” y, para ello, quieren “generar colaboraciones de impacto que nos ayuden a cumplir nuestra misión de inserción social y laboral”.

Suzana Mihalic, directora de Comunicación e Imagen Corporativa de la Fundación Barrié, nos explicó que desde su organización se trabaja “para fomentar el bienestar de la sociedad”. Entre las múltiples acciones que desarrolla la Fundación para promover el desarrollo socioeconómico de Galicia destacó, por su carácter innovador, la puesta en marcha del programa ‘Más Social’, que nace con el objetivo de mejorar la gestión directiva de las ONG y profesionalizar su funcionamiento.

Andrés Pilas, director de Desarrollo de Negocio en Ambical, ha manifestado la importancia de promover la RSE entre las pymes y “hacerles ver que la Responsabilidad Social es rentable y que influye directamente en su cuenta de resultados”. Por su parte, Marcos Torres, secretario del CERGI de la Universidad de Santiago de Compostela, ha considerado que “la Universidad debe ser una entidad en la que se promueva la RSE a nivel interno, no sólo a nivel externo” y destacó que han formado a más de 1.000 alumnos en los cursos de RSE que promueven.

CLAUSURA

El cierre de la jornada corrió a cargo de María Coutinho, Subdirectora General de Relaciones Laborales de la Consellería de Economía, Empleo e Industria. María compartió sus reflexiones con los presentes, asegurando que estaba convencida de que “la comunicación es una de las mejores herramientas para sensibilizar sobre la importancia de la RSE y la necesidad de comenzar a implantar los ODS”. Asimismo, adelantó alguno de los resultados del nuevo informe del Observatorio de RSE de Galicia y anunció que en breves será presentada la nueva Estrategia de RSE 2017-2020 de la Xunta de Galicia, “en la que los ODS estarán muy presentes y en la que se está involucrando toda la Xunta de Galicia y a todos los grupos de interés”.

Texto: Corresponsables e intheMOVE.

7 febrero, 2017

El mundo que quiere emerger, los ODS y el 5º Congreso de RSE.

La pasada semana tuvimos el motivo perfecto para reencontrarnos con colegas de toda España: El 5º Congreso Nacional de RSE. La temática de este 2017 ha sido “La responsabilidad social en las alianzas público-privadas para el logro de los objetivos de desarrollo sostenible (ODS)”.

Los ODS son los Objetivos de Desarrollo Sostenible que 193 países de las Naciones Unidas han firmado para relevar a los Objetivos de Desarrollo del Milenio acordados en el año 2000 que abarcaban hasta el 2015. En los ODS se establecen 17 objetivos y 169 metas a conseguir antes del 2030, relacionadas con el fin de la pobreza, la reducción de desigualdades, la paz, la salud y el bienestar y sostenibilidad, entre otras.

Estos ODS deben alcanzarse en un contexto internacional que es de todo menos alentador. El triunfo de Trump en EE.UU, el creciente poder de la extrema derecha en Europa, la separación de Reino Unido…no parece el mejor caldo de cultivo para la generación de alianzas o la priorización de los derechos humanos y la acción por el clima. Existe una clara hipocresía en el comportamiento de muchos países firmantes del pacto que, en sus propios marcos jurídicos, contradicen lo firmado. Países que no permiten a las mujeres conducir pero que se comprometen a conseguir el objetivo número 5 de Igualdad de Género. Y qué decir de la negación del cambio climático… ¿Puede existir algo más destructivo para el planeta?

Está claro que, si queremos desanimarnos y ver el futuro apocalíptico, este es un gran momento para hacerlo. Existe otra alternativa. Y es preguntarnos ¿Qué vamos a hacer nosotros? Como bien apunta Otto Scharmer, profesor del MIT y Co-creador de u.lab, textualmente en este artículo: “La experiencia no es lo que nos pasa, si no lo que hacemos con lo que nos pasa”. Otto apunta a algunas acciones que podemos llevar a la práctica con lo que está pasando, entre ellas, pasar tiempo con gente diferente a nosotros. Cuando más diferente, mejor. ¿La razón? Aprender a desarrollar la empatía, la compasión. Aprender a centrarnos en lo que nos une y no en lo que nos separa y, así, construir un mundo opuesto al que estamos viviendo ahora mismo.

Es por ello, que, volviendo al congreso, ha sido un encuentro tan gratificante. Podemos decir que los ODS se encuentran más en fase de incubación que en fase de implantación. Si bien es cierto que en este nuevo plan las metas están mucho mejor definidas que en el anterior, lo cierto es que no se tiene muy claro cómo proceder para alcanzarlas. De esto se ha hablado mucho en Zaragoza, está claro que el “qué” consiste en crear Alianzas público-privadas, que se estrechen lazos entre gobiernos, empresas, tercer sector y sociedad civil.  El problema, es el “cómo”. Y esto es maravilloso. Es fantástico porque unas 200 personas nos pasamos dos días hablando, reflexionando y conjeturando acerca de cómo desde nuestras parcelas de responsabilidad, podríamos ser capaces de encontrar ese “cómo”. Es decir, como dice Otto, viviendo el presente con un ojo puesto en el futuro que quiere emerger. El que de verdad queremos que emerja.

Los representantes gubernamentales presentes en el congreso, han apuntado los avances que han ido haciendo en relación a los ODS. Cómo en sus planes estratégicos están integrando estos principios rectores y, poco a poco, van guiando la acción en la medida de lo posible, haciendo énfasis en el corto plazo tenido desde su aprobación. Así mismo, también han pedido ayuda a las empresas, y colaboración ciudadana.

Por parte de las empresas, parecen ser conscientes de que se tiene que hacer más con menos. Para ello, se ha comentado en varias ocasiones las posibilidades que la digitalización aporta en la productividad. Mucho se ha hablado también de las implicaciones que esto genera y generará a nivel de empleo y equidad. El sector empresarial, igualmente, ha manifestado la necesidad de una mayor implicación por parte de la administración con las empresas que se comprometen con los ODS, y por parte de la sociedad de consumo y su capacidad de premiar o castigar con su poder de compra.

El tercer sector tiene claro que necesita las alianzas más que nunca, y es consciente de que es imprescindible un modo de colaborar diferente, sobre todo a nivel de cooperación internacional.

Todos los actores concluyeron que es necesaria una nueva manera de relacionarnos, de generar sinergias basadas en la colaboración y la corresponsabilidad. La innovación social se presenta como la herramienta clave que necesitamos desarrollar, así como el compromiso y la responsabilidad individual previa a cualquier acción colectiva. Vivimos en un mundo interconectado que necesita la implicación de todos sus agentes para poder cambiar la realidad en la que vivimos en una más justa y equitativa. Y este es el momento de hacerlo.

Para terminar, nos gustaría nombrar la brillante intervención al cierre del congreso de Adela Cortina, Catedrática de ética y Filosofía Política de la Universidad de Valencia y Directora de la Fundación Étnor
. En su elocuente discurso, plagado de perlas que se encadenaban una tras otra, nos quedamos con esta “Una democracia no se construye con mediocres. Se construye con personas excelentes. Personas excelentes que ponen su excelencia al servicio de la comunidad”. Pues eso. Busquemos nuestra propia excelencia y la de nuestras organizaciones, y pongámosla al servicio del mundo para alcanzar los ODS.

Gracias Congreso Nacional de RSE, WP_20170202_11_21_41_Prosiempre es un placer 😉

18 enero, 2017

EFICIENCIA ENERGÉTICA Y TURISMO SOSTENIBLE

2017 ha sido declarado por las Naciones Unidas como Año Internacional del Turismo Sostenible para el Desarrollo. Con esta iniciativa se pretende sensibilizar a los responsables de tomar decisiones y al público en general de la contribución del turismo sostenible al desarrollo, movilizando a la vez a todos los grupos de interés para que trabajen juntos para hacer del turismo un catalizador de cambio positivo.

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Se puede definir el turismo sostenible como aquel “que tiene plenamente en cuenta las repercusiones actuales y futuras, económicas, sociales y medioambientales para satisfacer las necesidades de los visitantes, de la industria, del entorno y de las comunidades anfitrionas” (UNWT). Por ello, la apuesta de este nuevo modelo turístico debe pasar por un uso responsable de los recursos medioambientales, un respeto hacia las características socioculturales propias de cada destino y una correcta distribución de los beneficios socioeconómicos entre todos los agentes participantes en la cadena de valor de un producto turístico.

Con el foco puesto en el uso racional de los recursos naturales, tuvo lugar ayer en Santiago de Compostela el seminario La eficiencia energética en hoteles y actividades turística, organizado por la Fundación Gas Natural Fenosa. En la presentación, Ángel Bernando Tahoces, Director General de Energía y Minas de la Xunta de Galicia, aseguró que Galicia es un destino turístico sostenible y responsable, y que es necesario la concienciación de todos los actores para preservar este valor único.

Esta jornada puso el foco en las ventajas de la implantación de acciones de eficiencia energética en el sector hotelero. Así, Óscar Barrero de PricewaterhouseCoopers, presentó las principales conclusiones del estudio Cómo impulsar la eficiencia energética en el sector hotelero, elaborado en colaboración con la Plataforma tecnológica española de eficiencia energética. En él se recogen resultados como que si el sector turístico español apuesta por la implantación de planes de eficiencia energética se podría ahorrar 210 millones de euros al año y se evitaría la emisión de 835.000 toneladas de CO2 a la atmósfera. También que dependiendo del tipo de medida implantada se pueden lograr ahorros de hasta un 30%, que en gastos de entre 10 y 25 €/m2 debido a consumo de agua y energía supone un ahorro de entre 3 y 7 €/m2.

Estas cifras del potencial de ahorro hablan por sí solas. De todas formas, en el seminario también se presentaron tres casos de éxito: Meliá Hotels International con su proyecto SAVE, con la rehabilitación del Meliá Palacio de los Duques en Madrid y con el Convention Center & Hotel Sustainability Living Lab, un laboratorio vivo de innovación en el campo de la energía, residuos y agua; el District Heating of Biomasa del Balneario de Mondariz y la instalación de eficiencia energética del Hotel Spa A Quinta da Auga en Santiago de Compostela.

En este evento en donde sostenibilidad y tecnología fueron de la mano, se constató también la necesidad de una concienciación por los propietarios de establecimientos hoteleros de una gestión hotelera profesionalizada a través del aprovechamiento de todas las ventajas que ofrece la transformación digital, sobre todo porque este sector es un ejemplo perfecto en donde el usuario final reclama este cambio.

11 noviembre, 2016

Cada vez es más necesaria una educación ambiental urbana

David Alba, es Doctor en Educación Ambiental por la Universidad Autónoma de Madrid (2016), miembro de Transitando: Ecología y Educación para una Ciudad Sostenible y colaborador del Laboratorio de Socioecosistemas del Departamento de Ecología de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), donde participó en el proyecto University Educators for Sustainable Development (UE4SD) Erasmus Network.

David-Alba

David ha presentado recientemente su tesis doctoral sobre indicadores de evaluación de la contribución de las universidades españolas a la sostenibilidad, en el marco del programa de doctorado en educación ambiental, aunque sus líneas de investigación se relacionan también con la ecología urbana y la sostenibilidad local, especialmente en procesos educativos y participativos. Ha trabajado como coordinador de la Oficina ECOCAMPUS, oficina de gestión y educación ambiental de la UAM, como técnico de programas en la unidad de evaluación del profesorado universitario de la Agencia Nacional para la Evaluación de la Calidad y la Acreditación, ANECA, y como técnico de proyectos en la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas, CRUE.

David, con este bagaje profesional vinculado a la universidad, ¿cuál es tu opinión sobre el estado de la sostenibilidad en las universidades?

Habría que empezar por definir sostenibilidad, pues ahora se oye mucho esta palabra para hablar de viabilidad económica, que aunque es importante no es lo que nos ocupa. A mí me gusta hablar de la contribución de la universidad a la sostenibilidad, pues de lo que se trata es de que la universidad reduzca los problemas de insostenibilidad que nuestra sociedad padece. Y eso lo tiene que hacer principalmente generando ciudadanos responsables con el medio ambiente y con el resto de problemas sociales; también transfiriendo paradigmas y tecnologías que no ahonden en la insostenibilidad y, por supuesto, reduciendo su impacto ambiental en el entorno.

¿Has constatado una evolución en la última década, o consideras que factores como los recortes económicos que han sufrido las universidades han frenado el avance de la integración de la sostenibilidad en todas las dimensiones universitarias?

En cuanto a los programas que las universidades han puesto en práctica para reducir su impacto ambiental ha habido una clara reducción de recursos: las oficinas o servicios encargados han visto reducido tanto su personal como sus presupuestos. Sin embargo, se aprecia una mayor atención a aspectos de gestión que suponen un ahorro claro e inmediato a las arcas universitarias, principalmente relacionados con la eficiencia energética y, en menor medida, con la producción renovable de energía. Otras acciones están más o menos consolidadas como la gestión de residuos o la movilidad, aunque no por ello no precisen de recursos… sobre todo en cuanto a las campañas educativas que son, al fin y al cabo, las claves para el éxito. Si no se trabajan los valores, actitudes y hábitos de los universitarios, por mucho que tengamos muchos contenedores o transportes colectivos eficientes, éstos no se usarán. En este sentido, sigue existiendo una frontera difícil de superar para las actuaciones de sostenibilidad universitaria, y es su incorporación a la docencia y la investigación. Y no sólo para los que estudian ciencias ambientales o investigan en tecnologías ambientales, para todos los universitarios, en especial, aquellos que generan el actual modelo de insostenibilidad.

Recientemente ha finalizado el proyecto University Educators for Sustainable Development (UE4SD), en donde han participado 53 entidades universitarias de todas Europa y donde tú coordinabas a las universidades del Sur de Europa. ¿Podrías comentarnos brevemente cuáles son los principales resultados obtenidos?

Cuando trabajaba en la Oficina ECOCAMPUS de la UAM teníamos como principales destinatarios de nuestras actividades a los estudiantes. Sin embargo, la comunidad universitaria la conforman también el profesorado y el personal de administración y servicios, incluidos los externos. Poco podíamos trabajar sobre todo con los primeros, cuando el profesorado es el principal agente de cambio universitario en temas ambientales: está al cargo de la docencia, de la investigación y también al frente de la institución como tal. Ese gap es el que el proyecto UE4SD ha intentado atajar: mejorar las competencias en educación para la sostenibilidad del personal docente e investigador. Para ello, durante tres años, hemos hecho un breve diagnóstico de la situación de estos temas en las universidades europeas y hemos desarrollado recursos para que faciliten la adquisición del profesorado de esas competencias en sostenibilidad: un catálogo de buenas prácticas, una plataforma online de recursos y hemos dirigido una experiencia piloto de un programa de acompañamiento a las otras cuatro universidades españolas del proyecto (Autónoma de Barcelona, Girona, País Vasco y Granada) llamado Academy en el que estas universidades han diseñado un programa de cambio institucional en sus universidades que mejore no sólo el desempeño de sus profesores relacionado con la sostenibilidad sino también que reduzcan el impacto en el medio.

 ¿Cuáles serían tus recomendaciones dirigidas a las educadoras y educadores en materia de sostenibilidad?

La verdad es que la imagen de educador o educadora ambiental ha cambiado mucho, ya no sólo se trabaja en el medio natural y con población escolar. Cada vez se entiende que los problemas que viven los entornos naturales provienen de las actuaciones en el medio urbano y rural, en definitiva, humanizado. No nos podemos conformar con educar en la naturaleza si luego volvemos a nuestras ciudades y seguimos con este estilo de vida basado en el consumo de recursos sin sentido y la exportación de los residuos y contaminantes a otros espacios. Como defendimos hace tiempo en nuestro blog en la revista Ciudad Sostenible, es necesaria cada vez más una educación ambiental urbana.

En la actualidad formas parte del colectivo Transitando. ¿Podrías hablarnos de vuestros principales proyectos?

Venimos de trabajar en el diseño y desarrollo del plan de formación de la Estrategia Españolas de Sostenibilidad Urbana y Local, por el que hemos desarrollado una quincena de cursos sobre esta temática y estamos en pleno proceso de revisión de nuestras actividades educativas, que siguen siendo nuestra apuesta principal. Pero también, mantenemos el trabajo de investigación y estudio aplicado, tratando de incorporar la visión socioecológica tanto en las políticas como en el análisis de las mismas. Estamos trabajando en un estudio para el Ayuntamiento de Madrid sobre una propuesta metodológica de evaluación del impacto ambiental de las políticas municipales y participamos en el Informe de Políticas Locales de los grandes municipios de la Comunidad de Madrid del Instituto de Derecho Local de la UAM.  

El próximo día 17 de noviembre participas en las jornadas de Diversidad y Diseño Urbano ‘A Coruña + Natural’, ¿cuáles crees que deben ser las principales líneas a seguir en la redefinición urbanística de las ciudades

Es muy interesante esta visión de naturalizar la ciudad que algunos equipos municipales, como el de A Coruña o Madrid, están teniendo. Se trata de entender la ciudad desde el punto de vista socioecológico, asumiendo que es un ecosistema más, que está en contacto con el resto de ecosistemas, pero que tiene grandes peculiaridades por la importancia en él de una especie, la humana, y por la dependencia que tiene de los ecosistemas naturales. Esa dependencia puede ser relativamente menor si el ecosistema urbano intenta seguir las reglas que rigen a los naturales: siendo más eficientes y autosuficientes en el consumo de recursos, minimizando el de los combustibles fósiles; generando procesos cíclicos y no flujos lineales como el que supone exportar los residuos a otros espacios; facilitando, en vez de impedir, que se desarrollen los servicios ecosistémicos, como la regulación de la temperatura gracias al arbolado o a los espacios con agua; haciendo una ciudad más habitable para los ciudadanos, y no para los coches, que es la otra especie predominante de nuestras ciudades, que podemos considerar como una especie invasora.

¡Muchas gracias David por tus palabras! Animamos a todas aquellas personas que viven y/o trabajan en A Coruña que pasen por el Kiosco Alfonso a partir de las 10.30 a escuchar a David Alba.