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    El Arte del Liderazgo Participativo (Art of Hosting)

    30 septiembre, 2015

30 septiembre, 2015

El Arte del Liderazgo Participativo (Art of Hosting)

Este fin de semana pasado, 25, 26 y 27 de septiembre de 2015, tuve la oportunidad de participar en el segundo taller del Arte del Liderazgo Participativo que se ha celebrado en España, y el primero íntegramente en español en nuestro país.

El Arte del Liderazgo Participativo o Art of Hosting (AoH), es una comunidad global sin dueño que comparte la practica de una serie de tecnologías sociales y tiene una clara visión de que la inteligencia colectiva del grupo es la respuesta a cualquier problema del mismo.

Como participante del programa WISE de mujeres emprendedoras sociales en el primer semestre de 2015, tuve la oportunidad de conocer a Sole que fue la “Anfitriona” de la parte presencial del programa que tuvimos en el ESADE en Barcelona. Sole fue la encargada de conducir las sesiones pero no formaba  parte del equipo de profesores o mentores, no hablaba de emprendimiento ni daba clases, sólo  explicaba las dinámicas, que básicamente consistían en hacer círculos (más grandes o más pequeños) en los que se conversaba y se sacaban conclusiones…De alguna manera esto hizo click en mi cabeza.

Gracias a la “llamada” (nombre que recibe la forma de convocar un curso de AoH) de Maqui y Somos Más, se consiguió atraer a un equipo de experimentados “Anfitriones” para impartir esta formación residencial de 3 días en el Cielo de la Vera, un lugar tan mágico como el propio arte del liderazgo participativo es.

A este taller asistimos 30 participantes. Desde un representante de Podemos a Consultores o trabajadores del mundo corporativo, pasando por dinamizadores comunitarios y activistas de 7 nacionalidades diferentes. Los anfitriones llegaron desde Berlín, Reino Unido, México y España, con experiencia en comunidades indígenas, multinacionales, la Comisión Europea, emprendedores y/o administraciones locales, entre otros campos. Me parece clave reflejar esta variedad de perfiles, no sólo por la riqueza que aportó esta mezcla, sino también para ilustrar las posibles aplicaciones que el liderazgo participativo tiene.

Primero os voy a contar un poco la estructura de este taller, para poder dar una idea de lo vivido y comenzar a dibujar las líneas que componen la experiencia que estoy relatando. Bajo la pregunta paraguas que condujo los 3 días de formaciónIMG_20150930_174240: “¿Cómo impulsamos el poder transformador de individuos, equipos y organizaciones, para crear juntos un mundo basado en la colaboración y la participación?”, el primer día fue de presentación y dinámicas en grupo para profundizar sobre el papel individual de cada miembro. El “Yo”. Tras un primer contacto con el concepto, se abrieron las diferentes partes que componen este arte para que los propios participantes pudiéramos ser los encargados de desarrollar las distintas sesiones a lo largo del segundo día, dirigido a explorar el “nosotros”, y el tercero, dirigido a explorar “El sistema”. Esto también es importante porque este post es en sí mismo parte de las tareas de las que mi equipo se hizo cargo, pero no me adelanto.

Sentarse o estar de pie en círculo con un centro hecho con amor y que puede seguir creciendo gracias a las aportaciones de los asistentes, cambia completamente el enfoque con el que percibimos al otro, al sistema y a nosotros mismos. Las sesiones comienzan con el  “Círculo” y se hace lo que se denomina un “check-in” que no es más que una pregunta que ayude a los presentes a eso, a estar presentes en lo que ocurre en ese mismo momento. El aquí y ahora. El Art of Hosting se basa en mantener conversaciones significativas y eso no es posible sin la presencia plena y la escucha sin filtros. Para entender la importancia de esta práctica podemos mencionar que todas las reuniones que se dan en Google a nivel mundial comienzan así. Para hablar, es necesario pedir la “pieza de la palabra” que no es más que un objeto que sirve para centrar la atención tanto del emisor, que crea un mensaje con intención, y el receptor, que práctica la escucha plena sin interrumpir. Me gustaría resaltar que esto se llama “Arte” y como se puede apreciar está lleno de simbolismos que conforman esta realidad.

Nuestro Check-in consistió en responder a ¿Cómo vengo? y ¿Qué me ha traído REALMENTE a aquí?. Durante una hora escuchamos los motivos de los compañeros, conectamos con sus emociones, algunos venían cansados, otros acelerados, otros nerviosos, curiosos, contentos, satisfechos, inseguros, motivados…querían aprender, querían sentirse en comunidad, querían aplicarlo a su trabajo, a su vida o simplemente desconectar un fin de semana. Estados de ánimo y propósitos que te ayudan a comprender la energía del grupo y el objeto común, que te ayudan a empatizar y a situar a cada persona.

Otra de las partes imprescindibles de este concepto del AoH es la “Cosecha”. La cosecha no es ni más ni menos, que recoger la información clave que se ha obtenido tras cada sesión. Las conversaciones significativas son muy poderosas pero necesitamos extraer y sintetizar las pepitas de oro de las mismas para después hacer algo con ellas. Véase este post. Véase el vídeo que aparecerá en la página del Liderazgo Participativo. Véanse los alucinantes mapas visuales que Carlota se encargaba de hacer durante cada actividad. La cosecha ha de estar diseñada con intención, recogida con atención y procesada con propósito. Y debe recoger tanto aspectos cualitativos como cuantitativos, tangibles e intangibles, hechos y emociones. Espero conseguirlo con esta entrada.

También contamos con píldoras formativas por parte de los “Anfitriones”. No os imaginéis una clase magistral, imaginaros a gente en el suelo dibujando a medida que hablan y creando debate entre los asistentes, porque eso fue lo que realmente pasó. Exploramos teorías propias como el Iceberg del Anfitrión, el Arte de la Cosecha, La indagación Apreciativa, la Teoría del Cambio/ Teoría de los dos círculos, Los pasos Caórdicos, Las 8 Respiraciones o la Teroría de la U (U Theory). Casi todas ellas se pueden encontrar en open sources a poco que exploréis (seguramente sea más fácil en inglés, si tenéis alguna duda preguntadnos sin problema!).

Respecto a las tecAoHnologías sociales o metodologías experimentadas destacamos la Indagación Apreciativa, el Café Mundial, el Espacio Abierto, y como técnica muy novedosa el Diseño para Acción Sabia, una práctica brutal para validar proyectos con la comunidad y reformularlos en tiempo record gracias a la visión de 8 personas en diferentes momentos. Como emprendedora, he decir que nunca había avanzado tanto en tan poco tiempo con un proyecto como en esta práctica.

Como es de imaginar, este taller estaba compuesto por personas con unos recorridos, intereses, experiencias y visiones del mundo increíbles. Se nos dio la oportunidad de llenar horas de ocio (de 7 a 8 de la mañana, y a partir de las 9 de la noche) con algo que quisiéramos compartir o enseñar al resto del grupo. Tuvimos taller de observación de la naturaleza, de meditación, de terapia comunitaria, participamos en la “Tienda del corazón abierto” dejando ir un objeto nuestro con historia detrás a cambio de otro cualquiera, para después poder disfrutar de la suya. La noche del sábado fue especialmente mágica, gracias a un círculo creado alrededor de una hoguera, en el que pudimos disfrutar de un taller de poesía y Big Data (sí sí, así como suena) y de música colombiana, gracias a Chema y a Jose, dos artistazos.

Al igual que el “Check in” marca el comienzo de cada día atrayéndonos al presente y conectándonos unos con otros, el “Check out” marca el final del mismo, permitiendo liberar la mente de la atención prestada a lo largo de la jornada y conocer, de nuevo, el estado del grupo y las sensaciones que se respiran. Es impresionante ver como las dudas, angustias, curiosidades, nerviosismos se transforman en sensaciones más placenteras, aunque estas incluyan nuevas dudas, o cansancio del día. Se respiraba en estos “Check Outs” como la comunidad se hacía presente en cada uno de nosotros y se percibía claramente como la naturaleza del entorno y el hecho de ser residencial (dormir, comer, trabajar y tener tiempo de ocio juntos) hacía crecer con fuerza la sensación de grupo. En el último “Check Out” del domingo, hubo una palabra que quedó patente: AGRADECIMIENTO. Agradecidos al grupo, a los anfitriones, al Cielo de la Vega, a sus responsables, a la naturaleza, y a nosotros mismos. Una inmensa y placentera sensación de armonía con el mundo que invadía cada milímetro de nuestra mente, corazón y cuerpo.

Realmente imagino el cAoHambio radical que puede suponer para un equipo de trabajo recibir una formación así en conjunto, la transformación que puede llegar a experimentar una organización o comunidad. Invito a cualquiera que tenga el menor interés en saber un poco más sobre el Arte del Liderazgo Participativo a que profundice en su práctica y encuentre un camino que a pesar de no saber a dónde lleva está lleno de aprendizaje y crecimiento en todo su proceso. Silencio para entender. Escucha profunda. Discurso intencionado. Inteligencia Colectiva. Apertura de mente. Aquí. Ahora. Esto. Con vosotros.

Profundamente grata.

 

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