14 julio, 2017

RSE EN GALICIA, DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA… O ES AL REVÉS?

El pasado martes 11 de julio se entregaron en la Ciudad de la Cultura de Santiago de Compostela los Premios RSE de Galicia. En su segunda edición, estos galardones impulsados por la Xunta de Galicia recayeron en doce empresas de nuestra comunidad autónoma.

EMPRESAS PREMIADAS

foto premios RSE16

Foto de familia de los premiados. Fuente: Xuna de Galicia

Las distinciones versan sobre cuatro ámbitos de actuación: económico, social, ambiental y conciliación e igualdad, y reconocen a organizaciones en las categorías de pequeña, mediana y gran empresa. Así:

Ámbito social:

  • Gran empresa: Quesería Entrepinares.
  • Mediana empresa: Grupo Caeiro.
  • Pequeña empresa: Casa Grande de Xanceda

Ámbito económico:

  • Mediana empresa: Real Club Deportivo de La Coruña.
  • Pequeña empresa: Metal Ferrol.

Ámbito ambiental:

  • Gran empresa: ABANCA.
  • Mediana empresa: Grupo Caeiro.
  • Pequeña empresa: Revertia.

Ámbito conciliación e igualdad:

  • Gran empresa: Grupo PSA-Citroen.
  • Mediana empresa: Pescados Rubén.
  • Pequeña empresa: Promove Consultoría.

Además, el jurado decidió otorgar dos menciones: en el ámbito social a Ledisson A&IT y en el ambiental a Trameve.

LA DIFUSIÓN DE LA RSE

Estos premios es una de las iniciativas que más contribuye a la difusión de la RSE en Galicia, ya que visibiliza a empresas que han hecho de la responsabilidad social una de sus estrategias de acción y que impulsan proyectos con verdadero impacto social en Galicia.

Y esto, hoy en día, sigue a ser muy necesario porque nosotras nos seguimos encontrando con muchas empresas que no saben lo qué es la responsabilidad social o que consideran que es algo ajeno a ellas, y nada más lejos de la realidad.

RSE, ¿QUÉ ES?

Que a estas alturas tengamos que incidir sobre lo que es la responsabilidad social resulta un poco agotador, pero allá vamos. Una de las definiciones más reconocidas es la que promueve la Estrategia Española de Responsabilidad Social que indica que “la responsabilidad social de la empresa es, además del cumplimiento estricto de las obligaciones legales vigentes, la integración voluntaria por parte de la empresa, en su gobierno y gestión, en su estrategia, políticas y procedimientos, de las preocupaciones sociales, laborales, ambientales y de respeto a los derechos humanos que surgen de la relación y el diálogo transparentes con sus grupos de interés, responsabilizándose así de las consecuencias y de los impactos que derivan de sus acciones”.

Esta definición engloba conceptos importantes y relativamente recientes, como son la asunción de la necesidad de cumplir con requerimientos establecidos por la legislación y el reconocimiento de la creación de valor compartido entre todos los grupos de interés. Además, asume que los principios de la RSE deben estar insertados en el núcleo de la organización, al vincularlos directamente a su gobierno y su gestión.

La importancia de la transparencia y la ética como atributos irrenunciables de la gestión empresarial permite que organizaciones que apuestan por la RSE estratégica la consideren un instrumento competitivo que permite gestionar mejor la organización, los riesgos de manera más eficiente y atraer y retener tanto clientes como empleados, así como mejorar su reputación. De esta forma lograr convertirse en organizaciones sostenibles, organizaciones que se mantienen diversas y productivas con el transcurso del tiempo.

FALSOS MITOS DE LA RSE

Entonces, ¿qué es lo que falla? ¿Por qué cuesta tanto que las empresas adopten la RSE como estrategia de crecimiento de negocio? Quizás algo tenga que ver con estas falsas creencias del imaginario colectivo de las organizaciones:

LA RSE ES PARA LAS GRANDES CORPORACIONES. Falso. El tamaño no importa, toda organización puede poner en marcha acciones de responsabilidad social. Sí es cierto que, muchas ocasiones, lo que se acaba reconociendo como RSE son proyectos de grandes empresas, pero eso es debido a que la inversión en comunicación asociadas a las mismas es muy elevada. Las empresas pequeñas si bien no tienen ese alcance público con sus proyectos, su impacto social puede ser igual o mayor que las acciones impulsadas desde entidades mayores.

LA RSE NECESITA MUCHA INVERSIÓN. Falso. No se debe analizar la gestión estratégica responsable desde el punto de vista de un coste, sino de sus potenciales beneficios. Es muy necesario en ocasiones dar una vuelta a los negocios y convertir esas dificultades, cargas y limitaciones en fortalezas y oportunidades.

LA RSE ES MUY COMPLICADA. Falso. No es necesario que las empresas se inicien en la responsabilidad social en temas complejos vinculados a la rendición de cuentas, memorias… La clave de la RSE reside en ser capaz de realizar acciones que encajen perfectamente con la estrategia de negocio y esté correctamente dimensionadas para las organizaciones.

Podríamos seguir derribando estos mitos, pero lo cierto es que la responsabilidad social es real, que muchas pequeñas y medianas empresas ya lo están haciendo de manera “silenciosa”, sin llamarlo RSE y sin comunicarlo. Desde intheMOVE animamos a todo el tejido empresarial gallego a que impulse en sus organizaciones la RSE y que contribuyan a hacer de Galicia un lugar todavía más especial para vivir, para trabajar y para soñar en un futuro mejor.

 

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