Visto de naranja porque está en equilibrio con el amarillo de la razón y el rojo de la intuición

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La campaña ÚNETE para poner fin a la violencia contra las mujeres del Secretario General de las Naciones Unidas, administrada por ONU Mujeres, ha proclamado el día 25 de cada mes como “Día Naranja”: un día para actuar a favor de generar conciencia y prevenir la violencia contra mujeres y niñas.

Desde intheMOVE realizamos una entrevista todos los meses a mujeres con una gran trayectoria profesional. Cada mes entrevistamos a una mujer de un ámbito profesional diverso y relacionado con los objetivos de la ONU Mujeres y la conmemoración del 20 aniversario de la Conferencia Mundial sobre la Mujer en Beijing, analizamos las 12 esferas de especial preocupación.

Un entorno que mantenga la paz mundial y promueva y proteja los derechos humanos, la democracia y el arreglo pacífico de las controversias, está indisolublemente unida a la igualdad entre las mujeres y los hombres y al desarrollo. Los conflictos causan índices mucho más elevados de violencia sexual. Asimismo, dejan a las mujeres en una situación muy vulnerable ante la pobreza, la pérdida del trabajo y la destrucción de bienes, como, por ejemplo, sus casas. Los servicios básicos de salud se desmoronan, agravados por una tasa de mortalidad materna que es en promedio 2.5 veces más alta  en países que sufren o han sufrido un conflicto.

Este mes contamos con Jassibe Ruiz para hablar sobre la mujer y los conflictos armados.

Jassibe Ruiz. Voluntaria en Afganistán
Jassibe Ruiz. Voluntaria en Afganistán

¿Jass, podrías hablarnos brevemente de tu formación y trayectoria profesional?

Estudie Administración Pública y Ciencia Política en la Universidad Nacional Autónoma de México. He participado en proyectos en pro de las artes, las ciencias, los derechos humanos, el medio ambiente, las empresas de responsabilidad social, la participación comunitaria y cooperativa. Actualmente soy voluntaria y funcionaria de bienestar en una organización internacional localizada en Afganistán.

¿Cómo ha afectado el hecho de ser mujer en este desarrollo? ¿Cómo es el número de mujeres en puestos de responsabilidad en tu entorno profesional, (bajo o alto)? ¿Por qué crees que es así?

Dentro de mi entorno profesional el número de mujeres en puestos de responsabilidad es alto. Afortunadamente a lo largo de mi experiencia profesional siempre he aprendido de mujeres que inspiran a crear un cambio real. Mujeres poderosas que cuestionan su entorno, mujeres que comparten su experiencia y conocimiento, su cultura y tradición. Mujeres que fomentan una comunicación autentica, que toman riesgos y conocen sus debilidades, cada una con sus particulares formas de liderar pero comprometidas con metas significativas y con ellas mismas.

Aunque hay comunidades enteras que sufren las consecuencias de los conflictos armados y del terrorismo, las mujeres y las niñas se ven particularmente afectadas a causa de su condición en la sociedad y de su sexo. ¿Cuál es tu experiencia en temas de mujer y conflictos armados, podrías darnos tu opinión sobre esta situación?

Considero que no debemos permanecer en silencio ante la injusticia o el maltrato. Una cosa es la resistencia pacífica y otra muy distinta es cuando se incita o fuerza a las mujeres a permanecer en silencio para sobrevivir una situación inaguantable de poder corrupto e injusto en la familia, comunidad o mundo. Ese silencio es un mecanismo de defensa para no ser lastimadas y es un error pensar que porque una mujer guarda silencio aprueba la vida como es.

Las mujeres también pueden verse obligadas a huir a causa de un miedo bien fundado de sufrir persecuciones por las razones enumeradas en la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951 y el Protocolo de 1967, incluida la persecución en forma de violencia sexual u otros tipos de persecución basados en el género, y siguen siendo vulnerables a la violencia y la explotación durante su huida, en los países de asilo y de reasentamiento, así como durante y después de la repatriación. Con frecuencia, en algunos países de asilo las mujeres encuentran dificultades para que se las reconozca como refugiadas cuando invocan motivos basados en ese tipo de persecución. ¿Cómo es posible que esta insensibilidad hacia una problemática tan real y dura que experimenta un grupo de personas, en este caso, por ser mujeres?

En países en conflicto la situación de la mujer es devastadora y muchas veces desesperanzadora. Miles de ejemplos aparecen en las noticias todos los días. A este respecto mantengo una postura optimista. Sé que existen organizaciones e individuos comprometidos por una equidad de género y que trabajan para que los índices y niveles de vida mejoren para las mujeres y niñas en general. Cada vez más mujeres se empoderan en la toma de sus propias decisiones. Nosotras debemos ser conscientes del poder y la fuerza que tenemos y así pasar a la acción.

Durante los conflictos armados y la destrucción de las comunidades, la función de las mujeres es decisiva. Ellas procuran conservar el orden social en medio de los conflictos armados y de otra índole. Las mujeres aportan una contribución importante, aunque con frecuencia no reconocida, como educadoras en pro de la paz tanto en sus familias como en sus sociedades. ¿Cómo crees que podría potenciarse este rol?

Educación. La mejor manera de luchar contra guerras y adversidades que las mujeres, niñas y niños enfrentan es la educación. A través de esta se empoderan con conocimientos, habilidades y opciones que necesitan para alcanzar su potencial.

Al encarar los conflictos armados o de otra índole, debería fomentarse un criterio activo y visible de incorporar en todas las políticas y programas una perspectiva de género, de manera que antes de adoptar una decisión se analicen los efectos sobre la mujer y el hombre respectivamente. ¿Conoces programas que trabajen de esta manera? ¿Cómo son ejecutados?

Sin duda los programas y políticas de gobierno deben estar fundamentados en una perspectiva de género. En esta pregunta, más que hablar de programas me gustaría mencionar tres proyectos excepcionales que recientemente tuve la oportunidad de descubrir en Afganistán. El primero es Libre para Correr (Free to Run) cuya misión es empoderar a chicas y chicos de comunidades en conflictos armados mediante actividades deportivas y de aventura, ya que particularmente en regiones post-conflicto los deportes son extremadamente limitados o con nula existencia por la falta de recursos e inseguridad.

El segundo es Skateistan que conecta a la juventud vulnerable con la educación a través del skateboarding; poco más del 40% de sus estudiantes son niñas de escasos recursos. Como ellos dicen, las chicas afganas no pueden manejar una bicicleta pero si una patineta!

Y el tercer proyecto es Proyecto de Escritura de las Mujeres Afganas que apoya a voces femeninas para contar sus historias porque es un derecho humano, algo simple y complicado en un país donde a las mujeres se les ha dicho que sus historias no valen y se les obliga a mantener silencio. Poemas, cuentos o ensayos escritos por mujeres que veneran el alma femenina.

Completa la siguiente frase: Visto de naranja porque está en equilibrio con el amarillo de la razón y el rojo de la intuición.

Muchas gracias Jassibe!!!

 

 

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